(y 2.) Cien dólares
December 30th, 2011
Asi que estaba yo un día en un hotel de Costa Rica, acababa de llegar, estaba medio dormido, el viaje, el cambio de hora, cuando me despertaron unas risas en la habitación de al lado, unas bromas, dos chicos yanquis, dos chicas ticas, que hablaban y reían. En eso dijo uno: “I’ll have a shower.”
Y una de las chicas:
“- May I come in?
- you don’t
- bet something
- a kiss
- it’s a deal”
que viene a ser:
el: me voy a duchar
ella: puedo acompañarte?

el: no lo harás
ella: apuestas algo?
el: un beso
ella: de acuerdo
Asi que ya intrigado, e imaginando lo que iba a seguir agarre un vaso y lo pegue a la pared del baño. Seguian haciendo broma, lanzandose el agua, pegando grititos, risas, el en inglés, ella en spanglish, y yo rabiando, pensando que había quien se lo estaba pasando mejor que yo. Rabiando y excitado claro, en pelotas, con el oído pegado a una copa en la pared, y empalmado como un asno, debía ser un espectáculo, menos mal que estaba solo y no había quien me pudiese tomar una foto y colgarla en el facebook, que si no…
Me ponía más cachondo cada vez, el chico le dice: “I’ll go to bed, and I wait for you there”, o algo asi, porque mas que ingles era slang lo que hablaba, algo así como I’llgot’bedndwaiyuthwer. Entra la otra chica y las oigo cuchichear: cuanto les pedimos? son unos arrastraos, pero 100 se los sacamos.
Salen ellas, mi erección, mi copa y yo nos trasladamos a la pared de la habitación, ellas se tumban en la cama, un par de minutos de chirriar de somieres, y en eso un grito que me deja sordo

“You are asking me one hundred bucks to fuck?????, dress up and flee, son of a bitch”, que es, poco más o menos: quieres 100 mortadelos por follar? vistete y vete, hija de la gran puta”. Ella contesto que vivia lejos, que debia regresar a su casa, que no habia locomocion, que lo entendiesen. Ellos hablaron entre si, insistieron en que no iban a pagar un dolar, que ellas habian subido voluntariamente, y que iban a follar. si o si. La cosa se estaba complicando por momentos, las chicas amenazaban con la policia, total que les dijeron que se fueran, grandisimas hijas de puta (hay que reconocer que un poco si que lo eran, que eso no se hace asi)
Yo queria verlas, asi que me puse como pude el batin (por suerte es amplio y cubre bien el bulto) y cuando salieron me cruce con ellas en el pasillo; eran chicas que podía haberme encontrado yo por la calle, a cualquiera de las dos les podía haber dicho cualquier tontería en el bus o en una terraza, me hubiesen contestado, hubiésemos acabado jugando en la bañera para calentarme y yo ilusionado, pensando que había ligado.
Y me preguntaba que qué hubiese hecho si, una vez con la ilusión del ligue, tras unos escarceos previos y ya casi puestos en harina, a punto de rematar la faena, la chica me hubiese susurrado: ” cariñito, amor, que vivo lejos, me podrás ayudar con 100 dólares para el taxi? ”
Y sospecho que conozco la respuesta.

































