Blogeando en Tsim Sha Tsui
Tras muchas dudas me puse a escribir un blog, hablandole al blog como centenares de adolescentes le susurran al mar desde Tsim Sha Tsui.
Por la mañana, a la hora de ir a trabajar las chicas (secretarias, ejecutivas) que trabajan en la isla de Hong Kong y viven en el continente se detienen por unos minutos para explicarle sus penas al mar, echando alguna vez alguna nota al agua. Y allí, en el paseo, junto al mar, camino del Star Ferry, le explican sus penas a la brisa, para no tener que compartirlas con nadie, y poder presentar así su mejor perfil, impecable, sin un fallo, para que se las vea a ellas como se ve la isla de Hong Kong desde allí.

Pero esa es su fachada, la presentable, la publicable, pero la verdad de Hong Kong, de mi Hong Kong son también esas calles, casi de pueblo, cargadas con todos los aromas de China.

Porque las personas, como las ciudades, tienen distintas realidades. La realidad mostrable, y la realidad que no se muestra, la fachada y la esencia.
De eso va este blog, de la esencia, palabras lanzadas al vacío de la red de redes, que muestran aspectos tan personales que solo se pueden compartir con desconocidos
Tags: hong kong










