Haciendo el Amor
Pues si, cuando lancé este blog pensé que hablaría de pasión, y por el momento solo hablo de sexo.

Tendriamos que hablar de amor y enamoramiento, dos sentimientos distintos y no grados del mismo, hablar de amar y querer, que tampoco es lo mismo, tambien de pasión, del sexo cuando se está enamorado… solo que entonces el sexo trasciende el placer para convertirse en otra cosa. Ya no es placer de los sentidos, es otra cosa, es la fusión con el otro.
Es decir, si el otro o la otra es buen o mal amante, si nos lleva al cielo de los sentidos, o no llegamos ni siquiera a la pista de despegue no tiene la más minima importancia (bueno, al cabo de un tiempo si, pero al principio nos es igual). Lo tenemos a él o ella, está allí, con nosotros, en la cama, en el coche, en la playa…no queremos más. Y cuando estemos haciendo el Amor (y me permitireis que lo escriba en mayúsculas) sentiremos el cuerpo del otro como una prolongación del propio, porque estaremos en plena fusión. Y si se mueve bien, mal o regular nos será igual, porque, perdidos en sus ojos, ni nos daremos cuenta de si se mueve o se esta quieto.
Los momentos eternos de la primera vez con la persona que queremos! no nos movemos, paralizados, mirandole/a, sin atrevernos a creerlo. Eso no es sexo, es otra cosa.
Probablemente se siga llamando sexo, porque de alguna manera hay que llamarlo, pero hacer el Amor cuando se está enamorado es diferente de follar. Ojo, que también se puede follar con alguien de quien uno está enamorado, y, pasados los primeros segundos o minutos de estupor, los cuerpos se animan, hasta el momento en que se pierde el mundo de vista, buscando el placer. Pero si está uno haciendo el Amor, este momento son unos segundos alrededor del momento del orgasmo. Porque antes, y despues, lo que se siente es la entrega, la proximidad del otro, la fusión. Es decir, es un placer casi intelectual – por oposición a placer sensual – es un placer mucho más complicado que el placer de los sentidos, mas aprendido por oposición a innato. Eso lo hace mucho más perdurable que un orgasmo, que un polvo.
El momento mágico en que mi cuerpo se hunde en el de ella es completamente distinto si nos estamos mirando a los ojos, o si alguno de los dos rehuye la mirada. Mis queridos lectores, desconfiad de la pareja que dice que os quiere, y no os esta mirando a los ojos en ese momento.
Ahora bien, pasados estos momentos, un poco de técnica ayuda











April 21st, 2009 at 08:16
Dices que envias el dossier completo con fotos del huevo cosmico si se te pide al correo que indicas (sysop32@yahoo.es), pero no hay respuesta. Lees esta dirección? vas de farol?