En Kleido
Tuesday, May 5th, 2009Pues estaba yo el otro dia en Kleido, que es una tiendecita en Barcelona especializada en articulos pornoeroticosfestivos y eramos dos personas, otra clienta, mujer, la cuarentena bien llevada, la dependiente y yo.

Yo ya había seleccionado mi nuevo huevo cósmico (como os decía en un post anterior, es adictivo), mientras que la otra cliente le estaban empezando a envolver su compra. Y mientras le explicaba a la dependienta que no era para ella, que era para una amiga (claro, yo iba pensando que excusatio non petita…), que se había separado, y que aunque había estado con otros hombres, ná de ná.
Y mientras le envolvían un cacharro temible, la madre de todos los vibradores, el Humvee de la masturbación, el arma definitiva, os lo juro, no os lo vais a creer, era algo asi como esto:

ay, no, sorry, me confundi

lleno de entrantes, salientes, motores, rotores, bielas y manivelas, la clienta seguía desgranando las desventuras de su amiga. Que no, que con su marido bien, bueno, normal, pero lo que es con otros, el témpano del Titanic. Y ella quería revertir esta situación, haciéndole a su amiga un regalo de circunstancias. Bueno, eso es lo que decia… Os juro que si soy mujer, y me regalan semejante arma, me da un pasmo que me deja incapacitada para correrme nunca más.
Al final, mientras yo estaba haciendo cola con mi huevo (el cósmico) en la mano no pude evitar el decir que si con esta máquina infernal no lograba llegar, que abandonase su amiga, como en el infierno del Dante, ogni speranza. Nos reimos los tres.
Y mientras me envolvian mi compra, la señora se acerca al mostrador donde estaban los distintos modelos de huevo, y pregunta que qué es aquello. La dependienta le dice que espere un momento, que se lo explica, pero le contesto yo que un masturbador masculino. ¿y como funciona? inquiere, sonriente. Es que las mujeres sois de un malo
!. Y yo se lo explico, sin entrar en muchos detalles, finalmente eramos tres en la tienda, y la dependienta andaba ocupada… Agrego yo que es un buen regalo y una experiencia inolvidable para su compañero, y al final dice: pues no, ni mi compañero ni yo lo necesitamos.
Creí que con esto se terminaba la historia, pero veo a la señora que sigue cerca de la puerta vagamente mirando novedades, hasta que salimos en el mismo momento
por cierto, para el que quiera ampliar conocimientos, y tenga mas de 18 años, hay un reportaje fotográfico del huevo en una página con password. Si me dejais un comentario en este mismo post, y me prometeis tener mas de 18 años, os doy el pass por correo electronico. Y no, vuestro comentario no aparecerá aquí. Y, como alternativa, me enviais un correo a sysop32@yahoo.es










