El exhibicionista pudoroso
Pues eso es lo que he descubierto que soy, un exhibicionista pudoroso. Me es igual mostrar mis vergüenzas (o mis honores) a perfectos desconocidos, me sería indiferente aparecer en vivo y en directo follando en la television de Tanzania, pero me sería prácticamente imposible participar (no digo ya ser el protagonista, solamente participar) en un show de Tunik en España, si el show representa algo más que salir desnudo.

A que no es la foto que esperabais?
Y más aún, puedo estar desnudo en un escenario (un dia posteo la historia aqui mismo), siempre que los que asistan al show hayan venido a lo mismo que yo, a ver un show erótico, pero en cambio soy incapaz de bailar algo que no sea un slow en una pista de baile. Bueno, y también un forró, que es un baile brasileño tan sensual que hace que la lambada parezca una sardana. Pero esa es, también, otra historia.
Y es que el pudor (del cuerpo, del alma) es una cosa extraña, es mucho más fácil perderlo ante desconocidos.
Tiene sentido que uno pueda explicarle cosas a su vecina de asiento en el avión lo que no puede razonablemente, explicar a su pareja, con quien comparte su vida? Tienen sentido estos amores apasionados por Internet, de gente que está del otro lado de la pantalla, y que no se conoce?
Tiene sentido escribir este blog?
Tags: exhibicionismo


