1. La Dakini
Hace unos días recibí un relato, que me apresuro a poner aquí, por su indudable interés, ya que es la visión, para entendernos “del otro lado de la camilla”. Me lo ha enviado alguien que dice ser “Dakini” es decir, masajista tántrica

Aprovecho la ocasion para dar las gracias a tan amable contribuyente, y a animaros, si os apetece, a escribir alguno.
Por mi parte estoy tambien preparando una serie sobre el orgasmo, tanto masculino como femenino… sabeis que solo analizandome a mi mismo (que es el modelo que tengo mas a mano
, he identificado al menos tres, si no cuatro tipos de orgasmos distintos? pero eso sera tarea de fin de semana.
Y, obviamente, si quereis compartir alguna experiencia con los otros lectores, sysop32@yahoo.es
La Visión de la Masajista Tántrica (Madrid)
Hace más de 5 años que me dedico a esta profesión de masajista Tántrica y me encanta lo que hago. Sé que este espacio es muy especial y es más que un simple masaje. Varios factores contribuyen a que así lo sea: la decoración, los aromas, la higiene, la música seleccionada, pero sobre todo la actitud profesional.
El tantra se basa en el placer como fuerza sanadora, utiliza la energía sexual para abrir los canales energéticos del cuerpo y la mente. Sobre todo ayuda a desconectar los pensamientos, darle un descanso a la mente y conectar más con la energía del corazón.
Si, ya sé que para muchos solo es un modelo de masaje erótico recien aparecido, de pronto además de los masajes birmanos, griegos, franceses y alemanes, aparecen los masajes tantricos. Pero no.
Evidentemente, no es sencillo distinguir el grano de la paja
Os puedo asegurar que el mío es más que eso.

Manejar el Masaje Tantra es todo un arte… algunos dicen que poseo “Manos Sabias”…. Sé perfectamente cómo, dónde y cuándo tocar. Y, eso se aprende con la práctica…con una escucha atenta y total presencia ante el ser que literalmente se “desnuda” ante ti.
A decir verdad la sesión comienza ya con al llamada telefónica, una voz proporciona mucha información al que sepa interpretarla, estado animico, afinidad, y, por que no decirlo, posición social.
Por lo general, el paciente desconocido se encuentra ansioso. Ha llegado a un lugar que no conoce, se va a desnudar, manos desconocidas van a actuar sobre su cuerpo, no sabe qué esperar. Sin ser una situación estressante, si que no representa la mejor manera de empezar. No puedo decirle: desnudate completamente, te duchas, te tumbas en la camilla y cuando estes listo, me llamas. Simplemente, esto no se puede hacer.
Lo primero es lograr que el paciente se sienta cómodo, cuidado, acompañado. En una charla previa le explico qué puede esperar del masaje, en qué debe fijarse. Por mi parte por el modo de expresarse, su voz, su mirada, su estructura corporal, sus expresiones faciales capto la personalidad y me aporta elementos para trabajar en la sesión.
Para ponerles en confianza, y al mismo tiempo para conocer mejor sus costumbres, incluso su sexualidad, tenemos un rato de charla. Lo primero es determinar si aceptan su cuerpo, si pueden hablar de él, de sus reacciones, o hay que usar subterfugios, perífrasis…
Si se sienten cómodos con sus relaciones sexuales, si hablan de ellas sin preocupacion ni complejos, ya sé que asisten a unas sesiones de masaje tantra porque desean mejorar como personas a través del sexo. Son pacientes que tienen las ideas claras, y pueden explicar qué es lo que desean exactamente: aprender la capacidad de retrasar el orgasmo, o incluso llegar al orgasmo “seco”, que permite al hombre ser multiorgásmico. Con ellos es fácil hablar, explicar, no hay zonas prohibidas, ni en la conversacion, ni en general (y hablaremos de ello) en su cuerpo.

Ahora bien, también hay pacientes que no asumen su sexualidad, que no pueden hablar de cómo es su orgasmo, de cómo hacen el amor con su pareja, si se masturban o no (yo creo que todos los hombres lo hacen). Parece que hayan llegado al masaje tantra por curiosidad, y ver en qué consiste eso de que se habla tanto.
El tantra es una técnica completa, no es simplemente una manera especial de hacer un masaje, no es lo mismo que el birmano o el cubano, y sin conocerlos, sin saber lo que buscan, sin prepararlos, es imposible el realizar un trabajo
Las Dakinis, las verdaderas masajistas Tantricas somos seres especiales en el sentido que poseemos una energía sexual elevada y, es por ello que podemos despertar la energía en otros.
Somos dadoras de vida “Life Givers”.
Continuará


