5. La Sra. Rius. Epilogo con Cleo
Para los urgidos
, teléfonos al final del post 1: La Sra. Rius
Las fotos no tienen mucho que ver con el post, ni con Cleo, que es morena, pero son de una chica que me encanta.

con Cleo seguimos haciendo lo que en estos casos se hace.
Como dicen en Chile, ella “le ponía empeño”. Y no se vea como una apreciación negativa, ella le ponía empeño, yo también y nos lo estabamos pasando muy bien, aunque…
¿debiera decir YO me lo estaba pasando muy bien?
Pues lo digo, yo me lo estaba pasando muy bien.
No tanto por lo que ella me hacía (excepto cuando me rascaba la espalda), como por lo que le hacía yo, recorriendo su piel. Me encantaba su tacto.
Y si, cuando la tocaba con cierta insistencia parecía también que su cuerpo respondía. Al menos una de las (varias
) veces en que tuvo un orgasmo, a mi me pareció que era posible que esta vez ella también hubiese llegado. Puede ser un pensamiento de macho presuntuoso (que lo soy). Insisto, las otras veces no digo que no hubiese ella tambien tenido un orgasmo, lo que digo es que esta vez fue algo distinto, cortado, como si dijeramos, por distinto patron. Menos palabras, menos “ay si, cariño, mas mas, ahi, ahh”, y si en cambio más acción, mayor respuesta de su cuerpo.
Pero insisto, no es una critica a la simulacion

En este caso, y en esta situación, cuerpo desconocido, tiempo controlado, está más que justificada. Así el señor se va contento a su casa, que es la finalidad principal.
Pero como sabeis por mis otros posts “la simulación como un acto de amor“, yo creo que, siendo la simulación mala si es una costumbre, en algun caso puntual es buena, es justa y es necesaria.
Si que es verdad, como decía más arriba, que al menos una de las veces, ella me acariciaba a mi, yo la acariciaba a ella, y en eso su cuerpo se tensó, se estiró cuan larga era, juntó las piernas aprisionandome las manos, y se quedó así, inmóvil, y después se acurrucó (me encanta la palabra) entre mis brazos, pidiendome que no la tocara…
Asi que estabamos muy contentos Cleo y yo, acariciandonos, (más yo a ella que ella a mi, y eso por decision propia, ella se sentia un poco en falso, me parece, porque le parecia que debia ser yo el homenajeado y no ella, pero yo es que me gusta asi. Me gusta acariciar el cuerpo, recorrerlo, dar besitos… debe ser que soy medio nena.
Pero la verdad es que quería que el momento durase, y sabía que si pasabamos a palabras mayores, iba a terminar antes de lo esperado (esa vez no habia Priligy que lo salvase), porque entre la suavidad de su cuerpo, y la viscosidad del lubricante, en cuanto nos pusiesemos a ello, iba a durar medio minuto. La verdad es que soy un mal amante, pero un cliente fácil, porque me basta la mas minima insinuacion, un toqueteo un poco apoyado, yo creo que con una mirada picara bastaria, para que tenga un orgasmo. Y asi estaba yo en ese momento.

Ya estaba yo a punto, ya sentía la necesidad de terminar, el tiempo pasaba, se lo comenté a Cleo que opinó lo mismo, que ya tocaba, alargo la mano debajo de la almohada y me puso un preservativo, volvió a tirar de tubito y me introdujo en ella. Su cuerpo duro y fibroso por fuera era igual por dentro, lo mojada que estaba facilitaba el resbalar de mi cuerpo en el suyo, me aprisionaba de tal manera que vi que con dos movimientos más no iba a resistir. Y quería que el tiempo se detuviese así. Le propuse un cambio de posicion, regresando al misionero de toda la vida. Pero la verdad es que ahí tampoco, notando sus pechos como los de la estatua del primer post, y su cuerpo aprisionando al mio, decidi que era mi dia (no hubiese hecho lo mismo con una amante con quien debia “quedar bien”, aunque no se si lo hubiese conseguido) y me dejaba ir. Y me deje ir, las lanzadas en el bajo vientre, la bola de fuego en la pelvis, el fuego de las pulsaciones de mi cuerpo, la tension sobre el suyo… ella no dijo nada mientras, lo cual agradeci, no me gustan mucho los comentarios del tipo: asi, ahora, damelo todo, quiero tu leche, me parecen artificiales. No me molestan, pero me distraen.
¿ Fue el orgasmo de mi vida ? pues no, yo creo que para eso es preciso que conozcan mas mi cuerpo, que me lleven mas veces cerca del orgasmo y eso solo se consigue con practica.
Probablemente los orgasmos de mi vida han sido los segundos, o incluso los terceros, cuando ya no está presente la urgencia del deseo. Este era el primero, no habia tiempo para más… ¿probaré otro dia con tiempo para mas?
continuará con la mismisima Sra.Rius
Tags: casas de citas, orgasmo, simulación, sra. rius, sra. ruis, sra. ruiz, urgencia del deseo



August 16th, 2009 at 18:32
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August 16th, 2009 at 18:40
[...] viene del post anterior: epilogo con Cleo [...]