y 2.- Dominaciones y Sumisiones. Primera Fantasía
Sunday, October 11th, 2009Y ahora, para los neofitos como yo, viene la parte mas delicada… que soy, si me quiero meter en eso?. Amo o sumiso?.

Me hicieron la pregunta, contesté de sopetón, sin dudarlo un segundo: sumiso.
Me gustaba la idea de no poder tomar ninguna decisión, no tener que tomar ninguna decisión. En general se supone que los hombres somos los que decidimos: ponte asi, ahora tu encima, ahora a cuatro patas delante del espejo del armario… y las mujeres (o al menos algunas) se quedan un poco cortadas si no reciben las indicaciones. Y, tímidamente, muy tímidamente, bajan para comerme, mientras miran a ver si me voy a enfadar. Y no saben si deben o no tocarme el culo…
Asi que en general, aunque no de manera explicita, he sido yo (a veces muy guiado, todo hay que decirlo) quien ha dicho qué, cómo, cuándo y dónde.
Y me ponía cachondo el pensar que por una vez no deberia yo dar el primer paso, ni el segundo… que si iba de sumiso me dirian cómo ponerme, dónde, qué hacer…
Pero, meditándolo un poco, tampoco estoy tan seguro.
También me gusta la idea de no tener nada mas de que preocuparme que de mi propio placer. De hecho es una de las cosas que me gustan de los masajes. La chica esta ahí para que yo alcance mi placer, en una preparacion de casi una hora… ahi no me preocupo de nada, la chica es un objeto animado, son unas manos llenas de aceite que se deslizan por mi piel, manos que en un momento determinado adquieren vida propia para darme placer.

Asi que una sesion en la cual soy amo tampoco esta ahi para desagradarme.
Ahora bien, por cual empezar? pues acostumbrado a ser amo, me gustaría ser sumiso por una vez.
y aqui está la primera experiencia, la que deseo probar, la que me hace fantasear, la que me pone, vamos
Uno de estos días voy a cenar con la persona que me ha introducido en ésto.
Hemos salido otras veces, hemos hablado mucho, de sexo, de costumbres, de mi y de ella, de todo lo divino y mucho de lo humano.
Pero no nos hemos tocado. Lo he intentado, aunque sin mucho convencimiento, más que nada porque se supone que los hombres debemos dar el primer paso. Y me han apartado con cariño, pero me han apartado.
Así está la situación… yo supongo que, vista la marcha de amistad sexual que llevamos, un día, el que ella decida, empezaremos.
Pero podría ser en la próxima salida, en la que hace cinco…

Asi que le he propuesto prolongar el juego del “si pero no”, siendo su sumiso para la próxima vez que salgamos juntos.
Asi ella puede decidir que no quiere que nos toquemos, y que sea simplemente una cena de amigos con las manos quietas, o puede decir: párate en esta esquina, tócate y empálmate a través del pantalon, pero a mi ni me mires, o puede decir: comeme un poco, cinco minutos, y cortas, con lo cual que me genera un dolor de huevos de pronostico (de eso, tambien, va el juego).
Y yo no puedo saber cual será su elección… nunca sabré si en la proxima curva me pedirá que pare el coche y que le bese los pies, todos los deditos, como si fueran una pija, o si pasará la proxima curva, y la siguiente, y la siguiente, hasta que lleguemos a su casa, y me de un casto beso en la mejilla.
Me pone cachondo el pensar que nunca sabré, hasta que la haya dejado en su casa, lo que ha decidido










