Investigaciones: El condón femenino
Tuesday, October 20th, 2009Pues si, a la vista del poco éxito comercial obtenido, las farmacias andan regalando condones femeninos. Y uno, que probaría incluso una mina anticarro si se la regalasen, no puede por menos que ponerse la bata blanca y el casco de investigador, para probar
(aquí fanfarria y redoble de tambor)
EL CONDON FEMENINO
Primero, los datos… cómo se presenta:
Pues tal que asi por el anverso:

y asi por el reverso.
Cuando lo useis, ni se os ocurra tirar a la basura el envoltorio, porque vais a necesitar las instrucciones. Mi consejo como investigador es que hagais una copia grande y plastificada del reverso del envoltorio, y la pongais en el velador, junto a la Santa Biblia. O, para las mas hacendosas, que las bordeis en punto de cruz, para el cojín
Asi que abrimos la funda… yo me pregunto por que, en que perversa mente (yo creo que el diseñador está subvencionado por el Vaticano) ha surgido la idea de hacer los envoltorios de los preservativos, tanto los masculinos como los femeninos, e imagino que los neutros, de plastico antiadherente? es que no saben que uno tiene prisa y las manos aceitosas, y que no logrará, de ninguna manera, si no es con los dientes, abrir el envoltorio?
Bueno, y una vez abierto, ¿qué encontramos? Pues lo que está encima de la hoja verde de la foto, pusimos la hoja verde para hacer mas ecologico y que resaltase el contenido:

Asi que aqui está, un enorme preservativo y un aro suelto… y lo primero que nos preguntamos, es para que sirve el aro… nos da la risa floja, los dos desnudos, listos yo (que lo soy), preparada ella (que es joven y está sobradamente preparada) mirando perplejos el contenido del sobre. Tan perplejos como un niño que recibe para Navidad un regalo didáctico.
Asi que ni cortos ni perezosos, vamos en busca de las instrucciones… ¿donde estarán? estábamos aquí cuando lo sacaste de detrás de la biblioteca, por ahi debe andar… no, que fuiste a buscar las tijeras al otro dormitorio… empezamos a mirar por todas partes, desnudos como dios nos trajo al mundo (no diré que sea una de las preparaciones al coito mas excitantes que he tenido, pero si una de las mas divertidas, ambos buscando por todas partes el envoltorio del preservativo).
Al fin, albricias!!! aparece. Lo miramos con una atencion no exenta de aprensión, está claro, se mete el aro en el preservativo, se le da forma de ocho, y se introduce en la vagina con dos dedos, ¿OK? ¿lo tenemos claro?. Me habeis seguido hasta aqui, mis pequeños saltamontes? Pues seguimos…
Ahora, hacedme un favor: buscais una arandela de plastico de esas de precinto de un tapon de rosca, eso que queda en la botella, la quitais de la botella, os embadurnais bien los dedos de aceite, y probais de meterla en un preservativo. Cuesta, verdad? todo resbala, el preservativo con su lubricante, los dedos con el aceite, el preservativo se cierra… lograis al final meter la arandela en el condon (todo eso, por favor, señores, sin perder ni la compostura ni la ereccion), pues ahora, a darle forma de ocho… ya a esas alturas del partido las carcajadas eran homéricas.











