6. Impromptu para trio
Oriol me puso boca arriba y empezo a besarme en el cuello, yo me preguntaba si se acercaria al camino mojado que habia dejado Raul sobre mi. Bajó su boca por todo mi cuerpo, rozándome con su lengua, en una caricia que me hacía gritar… no iba a poder aguantar mucho
- por favor, Oriol, ya no puedo aguantar más
pero él se recreaba en los pezones, recogiendo con su lengua las gotas de Raúl, besandome despues en la boca para que pudiesemos compartirlas. Mi cuerpo deseaba aprisionarlo dentro de mí, me iba moviendo involuntariamente para sentir su verga sobre mi, trataba de colocarme para que una suave presión de los riñones, una ondulación de la cintura (mía o la de él, era igual) lo hiciese entrar… ¡Dios, como lo deseaba! sentía mi cuerpo abierto, mis pétalos a punto de estallar, mi centro como una fuente… pulsaciones de sol que se irradiaban de mi vientre en todas direcciones, tenía el gusto del mar en la boca, mi cuerpo encendido le llamaba.

Y Oriol seguía jugando.
Hasta que, en un movimiento inapreciable le noté que forzaba, lentamente, la entrada de mi cuerpo. Forzaba no es la palabra exacta, Oriol no estaba forzando nada, mi cuerpo naturalmente capturaba al suyo, lo succionaba… suavemente, tan suavemente!. Noté como se abría camino en mi, cada milimetro de su cuerpo venciendo la primera resistencia, y hundiendose lentamente en mi. Es dificil explicar (seguro que los hombres lo hacen mejor) lo que sentia en aquellos momentos, la penetración es un momento muy personal, pero ya una vez dentro era acogido, recibido, acunado por mi cuerpo como si siempre hubiese pertenecido a mi. Se movía muy lentamente, mientras sus ojos estaban clavados en los míos. Ajenos a todo, ajenos a nuestro vecino de cama, follábamos.
Dejó de mirarme, se acercó más y me besó. Sus labios soldados a los míos, mi cuerpo respondia a los movimientos del suyo de manera intuitiva, como en un baile. Mi centro iba al encuentro del suyo, mi piel era toda sensibilidad, al mismo tiempo sentía mi cuerpo por fuera, mis pezones rozando contra su pecho, mis labios en los suyos, nuestras lenguas enredadas, y tambien su cuerpo abrazado por el mío, sus movimientos submarinos.

Pero llegaba más allá, notaba al mismo tiempo su piel, lo que el estaba sintiendo. Mis manos estaban en su culo, acompañando su ritmo, y era como si fuesen sus manos sobre mi piel. Sentia su verga en mi vagina, la notaba dura y suave al mismo tiempo, y tambien notaba lo que sentia el al hundirse en mi cuerpo, el tacto mojado, el suave zozobrar en el mar de los sargazos. Notaba lo que el sentia, mi presion en el momento del avance, mis golpes en su pelvis al chocar contra la mia… su verga hinchada abriendose camino en mi, la sentia yo como si fuese el. Y al mismo tiempo sentía su fuerza dentro de mi cuerpo, en un desdoblamiento de la sensibilidad…
Me oia gritar, pero no era yo. Note una mano inquisitiva entre los dos… era Raul, pero Oriol la apartó
- mira lo que quieras, pero ahora no se toca, ya has tenido lo tuyo, dejanos ahora solos
se lo agradecí
(continuará)










