Archive for the ‘Colaboraciones’ Category

Colaboración: 2. Depilación con Eva

Thursday, July 8th, 2010

“¿Por qué no te iba a depilar yo?”, respondió la vecina nuestra de rellano.

en efecto, y ¿por qué no ella? me dije. Tenía su aquel… Eva era la esteticienne de Sonia, mi mujer, nuestra vecina de rellano y, aunque ellas dos se conocían bien, para mi era una conocida con quien coincidía a veces en el ascensor. Que me depilase alguien que conocía era una experiencia que podía ser interesante. O en cualquier caso, que a mi me ponía.

“De acuerdo, te llamo luego para pedir hora… pero que seas tu quien lo hace”

Llegue al gabinete de estetica y tras hablar con Eva, me dijo que pasara a una salita con una camilla y distintos utensilios para depilaciones. Me dio un tanga de papel y me dijo que me lo pusiera (supuestamente para ocultar mis vergüenzas). Creo que esos tangas son solo para mujeres, porque tanto de pie como tumbado se me salia por todos lados.

Siguiendo sus instrucciones me desnudé completamente quedándome solo con aquel tanga. Me tumbé en la camilla.

Eva entro y me tomo el pelo sobre la pinta que tenia tumbado y de esa guisa. Comenzó por una pierna hasta llegar a la zona media del muslo, hizo lo propio con la otra pierna y comenzó a acercarse a la “zona VIP”.

Gracias a lo doloroso y molesto de la cera no se puso dura, aunque la situacion era verdaderamente excitante.

Desde donde Eva estaba, la vision de mi intimidad era total. Los huevos se escapaban del tanga, y la pequeña porcion de papel solo medio tapaba la parte frontal de mi pene. Desde los lados se veia todo perfectamente.

Cuando llego a la ingle, utilizo el dorso de una mano para apartar lo que le molestaba, mientras que con la otra extendia la cera y retiraba la tira. Primero se centró en lo que quedaba descubierto por el tanga, pero cuando acabó, empezó a descubrir, por partes, para apurar toda la zona genital.

De pronto me dijo algo con lo que yo no contaba: que me pusiera como una rana “panza arriba” con la piernas abiertas y recogidas. Alli estaba yo, abierto de piernas con mi pubis ya totalmente lampiño, y debido a la postura ya solo me tapaba la tira del tanga, asi que el pene se deslizo hacia el lado izquierdo quedando totalmente expuesto ante Eva. Los roces con sus manos eran inevitables. Aun asi, aguantó sin levantarse. Me puso cera en el perineo y el ano, y me los dejo como un niño.

continuará

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Colaboración: 1. Depilación con Eva

Thursday, June 24th, 2010

Hacía tiempo que tenia en la cabeza la idea de depilarme el cuerpo completamente, pero todo empezó con mi pareja.

Siempre me he excitado cuando mi mujer me sorprendia con un cambio de “look” en su zona genital, era como disfrutar en apenas unas horas de dos sexos distintos… y eso…es excitante (la rutina aburre).

Normalmente, la parte de las ingles no cubiertas por el bikini estaba depilada a la cera, y el resto a su libre albedrio.

El segundo verano que estuvimos juntos, le sugeri recortarselo con tijera primero y despues con maquinilla electrica, de manera que seguia teniendo un triangulo definido, pero muy muy cortito. El cambio fue super sensual, solemos frecuentar playas nudistas y me decia que se sentia mas desnuda todavia. El verano acabo y el vello fue volviendo a crecer.

Por diversas circunstancias, perdio dos sesiones consecutivas con la depiladora, y el interior de sus muslos se fue cubriendo pelos. Mi mujer no es excesivamente peluda, y si muy morena, con lo cual la diferencia con el año anterior era considerable.

Su feminidad estaba completamente oculta bajo un ensortijado manto que le bajaba desde un poco mas abajo del ombligo hasta su sexo, y bajo el por el perineo hasta el ano. A ella no le hacia mucha gracia verse asi, pero viendo como me excitaba se termino acostumbrando.

Un par de años despues decidimos que se depilaria completamente, asi que preparamos una sesion de afeitado casero que termino como acaban estas cosas. La sola vision de su sexo desprotegido, con sus irregularidades, sus labios sobresalientes en la parte inferior y los pliegues de su clitoris era increible. No necesitaba ni siquiera separarse los labios para apreciar toda su intimidad rosa.

En la playa mas de una vez me comento que se excitaba sabiendo que cualquiera que quisiera mirar le veria mas desnuda que nunca. A mi me ponia muchísimo.

Normalmente, en invierno lo deja un poco mas “descuidado”, auque siempre excitante, y en verano le dedicaba mas cuidados. Al final se decidió por hacerse el laser por comodidad, asi que se acabo el look hippy, y las variaciones de aspecto, olor y tacto… creo que ambos perdimos, pero esa es otra historia.

Como decia al principio, a mi también me entro el gusanillo de depilar mi sexo, yo tambien comence con la maquinilla electrica hasta que me plantee la posibilidad de ir a la depiladora de mi mujer (cosa que para mi aumentaba enormemente el morbo ya que nos conoce desde hace años).

Un día en que nos encontramos en el ascensor (somos vecinos de rellano) le dije que me gustaria depilarme completamente a la cera desde el cuello hasta abajo. Le pregunté si ella conocía a alguien que lo pudiese hacer…

“no te fias de mi? por que no yo?”

si me fiaba de ella, claro que me fiaba de ella, se lo habia hecho cada dos semanas a mi mujer, pero me parecia complicado siendo vecinos… aunque en el fondo me hacia gracia que fuese ella.

(continuara)

Colaboración: 2. en la playa nudista

Tuesday, June 15th, 2010

No trate de ocultarla. Habia sucedido y ya esta. Seguimos hablando… y el tema derivo a las noches en las que habiamos disfrutado de juegos sexuales en grupo… y ella creo que tambien se comenzo a excitar.

Se armo de valor y se desnudo tambien. Pude volver a admirarla en todo su esplendor… y seguia con una ereccion de burro. Estuvimos un rato mas fantaseando con cosas que nos dejamos en el tintero durante nuestras veladas… Hasta que decidimos bañarnos, y el tema se relajo un poco, asi como la conversacion que fue por otros derroteros. De todas formas, pude ver como uno de los tres chavales que estaban junto a nosotros se masturbaba detras de una roca grande justo a unos tres metros de donde estabamos nosotros hacia unos momentos. Los otros dos nos miraban, cuchicheaban y se reian.

Durante el baño hubo roces por ambas partes. Estabamos disfrutando los dos de jugar con fuego, pero ninguno pasamos la linea.

Salimos del agua, y mientras nos secabamos nos sacamos algunas fotos.

El sol se empezo a poner, y, aprovechando que mi mujer estaba de viaje, decidimos ir a cenar a mi casa. Pedimos unas pizzas, Bea se ducho, y antes de que terminara, con la excusa de tener tiempo si llegaba el repartidor le pregunté si podia pasar y empezar a ducharme yo tambien, para que nos diera tiempo antes de que llegara el repartidor. Se rio y me dijo “adelante, total, ya hay confianza, no verás nada que no conozcas…”.

Asi estabamos los dos desnudos y enjabonados mutuamente. Supongo que lo habreis probado, pero pocas cosas hay mas excitantes que una ducha compartida despues del baño en el mar… La suavidad de los pechos enjabonados, la oscuridad humeda de un sexo de mujer resbaladizo mas por ella misma que por el champu… y no digamos las manos de ella recreandose en mi verga, acariciando los huevos, recorriendo el culo con la excusa de que ha quedado arena entre los glúteos….

Terminó la ducha conmigo erecto, y le dije si le incomodaria que pasara el resto de la noche desnudo. Me dijo que, aunque le apetecia un monton, no queria follar conmigo si no estaba mi mujer, y que preferia que me vistiese… Bea se vistio, yo me puse unos shorts que me marcaban el paquete, y mientras cenabamos vimos un poco la tele.

Los ojos de Bea no se apartaban de mi paquete…

Afortunadamente, cenando la ereccion se fue y la excitacion tambien, aunque todavia se me pone dura recordando aquella tarde. Despues de cenar y ver la tele, se marcho a su casa.

Cuando se fue me masturbe como un chimpance, y se (porque me lo confeso despues) que Bea tambien lo hizo.

Al dia siguiente volvio mi mujer a casa, le conte con pelos y señales la tarde… y al principio no le hizo mucha gracia… pero se dio cuenta de que realmente no habia sucedido nada… hicimos el amor como perros en celo…

Colaboración: 1. En la playa nudista

Tuesday, June 8th, 2010

Ella es la mejor amiga de mi mujer…la llamaremos Bea.

Con anterioridad, habiamos tenido en dos o tres ocasiones veladas de sexo en grupo en las que habiamos participado Bea, mi mujer, Iván que es la pareja de Bea y yo… Mi mujer es celosa, siempre cree que la voy a engañar, y en cierta forma el sexo en grupo es la manera que tiene de controlarme. Así puede ver lo que hago. Al menos, eso es lo que dice… yo sospecho que Iván no le desagrada. Al menos sus gritos cuando se corre con el, (yo creo que mas explosivos que cuando folla conmigo) parecen corroborarlo.

A mi Bea me pone. Tal vez lo que me pone es el ambiente de sexo, una velada que empieza como velada de amigos, que va subiendo de tono, hasta que de pronto se pierden las manos en los escotes. La primera vez, fue por sorpresa, de pronto, en casa, una noche y sin saber como, nos encontramos con la mano el escote de nuestra pareja, y acabamos follando en el sofa por turnos, aunque cada oveja con su pareja… pero bueno, eso es otra historia que tal vez cuente algún dia.

El hecho es que soy nudista desde hace unos 10 años, supongo que satisface mi vena voyeur/exhibicionista. No voy a la playa a masturbarme ni buscando sexo… voy a la playa como todo el mundo, pero prefiero estar desnudo, de paso asi me deleito la vista (sin llegar a ofender a nadie) y deleito la vista de quien quiera mirar (tambien sin ofender). No pretendo exhibir mi sexo, pero tampoco ocultarlo ni ignorarlo. No busco una ereccion, pero si viene no la oculto.

Era verano, hacia calor, Bea y yo habíamos empezado las vacaciones una semana antes que mi mujer y que Iván, estaba aburrido, acababa de comer, y se me ocurrió llamar a Bea, para ver si ibamos al cine o a tomar algo. Ella me dijo que estaba saliendo para la playa, que iba sola… de pronto se me ocurrió, juro que no había premeditación:

- pues yo también iba a ir, para eso te llamaba
- a qué playa vas?
- yo suelo ir a la Cala
- pero si la Cala es nudista!
- por eso.
- pues yo desde luego no voy allá
- va, mujer que las otras playas están llenas, no cabe una sombrilla, en la Cala estaremos tranquilos
- pero yo no me quito ni el top
- lástima, porque tienes unos pechos preciosos.
- ya veo por donde vas…

por donde iba no parecía disgustarle en cualquier caso…

Llegamos, nos acomodamos, extendimos las toallas en las rocas y yo me desnude.

Ella ya me había comentado que no se iba a quitar el bikini, aunque intente convencerla, ante su timidez no quise forzar la situacion. Habia algunos grupos de gente a lo largo de los 400 metros de cala, y nosotros eramos los penúltimos, alejados de la carretera. Junto a nosotros un grupito de tres chavales vestidos de unos 20 años, y mas hacia el centro estaban tres mujeres de 45 – 55 años desnudas.

Al poco de estar charlando me comento que le daba envidia ver a esas mujeres orgullosas de sus cuerpos (una era gorda tirando a obesa, otra tenia unas tetas gigantescas) o al menos, sin los complejos que ella tenia. Yo trate de hacerle ver que era preciosa (y es cierto) y comence a enumerar virtudes o partes de su cuerpo que me gustaban: su cara, la firmeza de sus pechos, la dureza de sus pezones, los rizos de su feminidad, sus manos…

Y sucedio casi sin darme cuenta que mi pene comenzo a cobrar vida. Empezo a despertar paso a paso… podia notar cada latido de mi corazon en mi sexo, y sentia que con cada uno de ellos que mi lingam ganaba un poco mas de atencion (la suya y la de los chavales de al lado). Note como durante su camino a la ereccion completa, tropezo con su pierna, ya que estabamos semirecostados mientras hablabamos. Ella no trato de evitarlo, simplemente sonrio y dijo: “te estas poniendo malo, eh?”. Siguio con el bikini puesto.

y 7. Impromptu para trío

Wednesday, April 21st, 2010

Aprovechad despues de leer esto que la pestaña “galeria fotográfica” está sin password… veremos lo que dura asi. :) . Son fotos explicitas, pero es que llevo unos dias sin tocar hembra debido al caos aereo, que me tiene aislado en una isla.

Oriol tenía los ojos cerrados, toda su sensibilidad puesta en su sexo, buscando su placer a golpes que me dolían y hacían gemir a un tiempo. En algún momento se detenía, para prolongar su placer

- no pares, por favor, sigue, sigue le decía yo, mientras perdía un poco de vista la cercanía de mi propio orgasmo

Pero Oriol no quería acabar tan rápido. Me dijo:

- ponte encima de mi, mirando a mis pies…

y me abrió toda, a la vista de Raúl, que no podía perder de vista nuestros sexos imbricados… Pero Raúl sabía que no podía tocar, aún así hizo un intento, pero le aparté la mano. Me excitaba excitarlo, que nos estuviese mirando, que viese, de cerca, en primera persona, una pareja haciendo el amor.. pero que no tocase. Era una escena entre Oriol y yo.

Me imaginaba que estábamos en un teatro, que Raúl era un espectador de primera fila, un espectador excitado, que no podia evitar el tocarse el mismo mientras observaba el sexo de Oriol abriéndose paso en mi. No me sentía avergonzada en absoluto, también había hecho el amor con Raúl, el conocía tambien mi cuerpo. Yo era en aquel momento una sacerdotisa cumpliendo un rito a la vista de los fieles, sin ocultar nada, ninguno de los misterios. Notaba como la excitacion fluia por mis muslos, escuchaba el ruido mojado del sexo.

y Oriol me mantuvo encima de él, cambiando de posición esta vez haciendo una tijera entre nuestras piernas… parecía que quisiese mostrarselo todo a Raul

y Oriol seguía, a un ritmo lento, frenando el movimiento, alejando mi placer, pero al mismo tiempo volviendolo mas intenso.

Yo estaba encima, eran mis movimientos ondulantes, pausados, como si se moviese su cuerpo en un mar, el mar de algas llevadas por la corriente que era mi cuerpo. Yo dominaba el tempo del orgasmo, era yo quien decidía cómo me quería mover, lentamente, sentir su cuerpo en el mío, casi sacandolo fuera, volviendo a entrarlo hasta alcanzar el fondo.

Acaba, linda, que ya no puedo aguantar más

Pero yo no quería, quería hacer durar este momento, me tumbé de espaldas en la cama, entró en mi, su cuerpo, sin ayuda encontro el camino de mi centro, hay que decir que toda yo era un cuerpo abierto, ofrecido, mostrado… entró casi sin que me enterara. Rodee su cuerpo con mis piernas, cruce los tobillos sobre su espalda…

Raúl no perdía ni uno solo de nuestros movimientos, su sexo erguido temblaba cerca de nosotros, pero vio que ninguno de los dos le iba a ayudar.

Ahora, Oriol, ahora, clávamela, fuerte, hasta el fondo, húndete, me partes, sigue, no pares… y llegó el orgasmo… lo noté primero en él, la mirada extraviada, la cara tan especial de este momento, e inmediatamente los espasmos de su placer que dispararon los míos… el acabó enseguida su cuerpo se desmadejó encima del mío, mientras mi cuerpo se movia buscando aún la fortaleza del suyo, poniendo su verga en donde la necesitaba para que no se detuviesen las olas de place, amplificandolas, inundando primero mi pelvis, despues mi cuerpo, mis muslos mis pechos hasta ser yo una inmensa bola de luz y calor, olvidada del mundo.

cerré los ojos yo también. Los abrí cuando oí unos gemidos de Raúl, con los ojos fijos en nuestros sexos aun imbricados, brillantes, mojados aun del orgasmo de Oriol, su semen que escapabar entre mis piernas… lo miré con curiosidad, se estaba pajeando. Me miró interrogativo. No estaba yo para ayudarle, pero tampoco para impedirselo… cuando escuché que aceleraba la cadencia, cerré los ojos

Me halagó notar en mis muslos su liquido caliente

6. Impromptu para trio

Monday, April 19th, 2010

Oriol me puso boca arriba y empezo a besarme en el cuello, yo me preguntaba si se acercaria al camino mojado que habia dejado Raul sobre mi. Bajó su boca por todo mi cuerpo, rozándome con su lengua, en una caricia que me hacía gritar… no iba a poder aguantar mucho

- por favor, Oriol, ya no puedo aguantar más

pero él se recreaba en los pezones, recogiendo con su lengua las gotas de Raúl, besandome despues en la boca para que pudiesemos compartirlas. Mi cuerpo deseaba aprisionarlo dentro de mí, me iba moviendo involuntariamente para sentir su verga sobre mi, trataba de colocarme para que una suave presión de los riñones, una ondulación de la cintura (mía o la de él, era igual) lo hiciese entrar… ¡Dios, como lo deseaba! sentía mi cuerpo abierto, mis pétalos a punto de estallar, mi centro como una fuente… pulsaciones de sol que se irradiaban de mi vientre en todas direcciones, tenía el gusto del mar en la boca, mi cuerpo encendido le llamaba.

Y Oriol seguía jugando.

Hasta que, en un movimiento inapreciable le noté que forzaba, lentamente, la entrada de mi cuerpo. Forzaba no es la palabra exacta, Oriol no estaba forzando nada, mi cuerpo naturalmente capturaba al suyo, lo succionaba… suavemente, tan suavemente!. Noté como se abría camino en mi, cada milimetro de su cuerpo venciendo la primera resistencia, y hundiendose lentamente en mi. Es dificil explicar (seguro que los hombres lo hacen mejor) lo que sentia en aquellos momentos, la penetración es un momento muy personal, pero ya una vez dentro era acogido, recibido, acunado por mi cuerpo como si siempre hubiese pertenecido a mi. Se movía muy lentamente, mientras sus ojos estaban clavados en los míos. Ajenos a todo, ajenos a nuestro vecino de cama, follábamos.

Dejó de mirarme, se acercó más y me besó. Sus labios soldados a los míos, mi cuerpo respondia a los movimientos del suyo de manera intuitiva, como en un baile. Mi centro iba al encuentro del suyo, mi piel era toda sensibilidad, al mismo tiempo sentía mi cuerpo por fuera, mis pezones rozando contra su pecho, mis labios en los suyos, nuestras lenguas enredadas, y tambien su cuerpo abrazado por el mío, sus movimientos submarinos.

Pero llegaba más allá, notaba al mismo tiempo su piel, lo que el estaba sintiendo. Mis manos estaban en su culo, acompañando su ritmo, y era como si fuesen sus manos sobre mi piel. Sentia su verga en mi vagina, la notaba dura y suave al mismo tiempo, y tambien notaba lo que sentia el al hundirse en mi cuerpo, el tacto mojado, el suave zozobrar en el mar de los sargazos. Notaba lo que el sentia, mi presion en el momento del avance, mis golpes en su pelvis al chocar contra la mia… su verga hinchada abriendose camino en mi, la sentia yo como si fuese el. Y al mismo tiempo sentía su fuerza dentro de mi cuerpo, en un desdoblamiento de la sensibilidad…

Me oia gritar, pero no era yo. Note una mano inquisitiva entre los dos… era Raul, pero Oriol la apartó

- mira lo que quieras, pero ahora no se toca, ya has tenido lo tuyo, dejanos ahora solos

se lo agradecí

(continuará)

5. Impromptu para Trío

Friday, April 16th, 2010

Me excita ver el deseo en los ojos de un hombre cuando estamos en el restaurante, en una muda promesa de lo que está por venir, pero me emociona sentir este mismo deseo palpitando en mi mano, como lo hacía en aquel momento el sexo de Raúl.

Lo tomé en mi boca, aún cargado con su olor a nuez moscada, y el mío, tan marino después de un orgasmo… Su cuerpo palpitaba en mi boca

- Acaricialo, haz que se corra otra vez

Raúl tenía los ojos cerrados, ignoro si se habían puesto de acuerdo Oriol y él previamente, o si las cosas se estaban dando de tal manera que la persona que yo deseaba tener dentro de mi prefería verme entregándome a otro, o dándole placer. El hecho es que yo tenía el sexo de Raúl en mi boca, y el aparentemente no era consciente de que existía un director de orquesta, que no perdía un detalle de lo que estaba haciendo yo.

Me giré suplicante hacia el, estaba derecho junto a la cama, inclinado sobre nosotros, mientras su verga palpitaba a escasos centimetros de su boca. Lo miré interrogativa, me tomó por la cabeza y me puso su boca en su cuerpo. Era tan distinto del de Raúl, era más duro, a un tiempo más tierno, su piel dulce y oscura entraba y salia de mi boca, enviando oleadas de deseo por todo mi cuerpo. Raúl había abierto los ojos, un poco sorprendido, mientras Oriol me tomaba por el cabello, y movia mi cabeza hacia adelante y hacia atrás. Le tomé por los cachetes del culo…

- Para, que harás que me corra, y quiero que primero acabe Raúl, dijo, llevando mi cabeza por los pelos hasta el cuerpo de Raúl que había yo abandonado.

Yo quería que Raúl terminase de una vez, y hacer el amor con Oriol. Pero lo veía difícil, Raul estaba en condiciones, pero ni la respiración, ni los movimientos indicaban que se acercase al orgasmo. Puse mis mejores artes en la operación, me acompañé con una mano sobre su verga, al mismo tiempo que mi lengua mariposeaba sobre su glande… Me excitaban sus golpes en el paladar, conectado, según la sabiduria sexual oriental, con la zona genital. El hecho es que me sentía yo misma cada vez más abierta, más sensible, más … ¿ cómo decirlo ? ¿madura?. En estos momentos tengo la sensación de ser un melocotón en una rama cuando le da el sol de agosto… un calor por todo el cuerpo, difuso, los latidos de la sangre, sintiendo la piel de todo el cuerpo… Raúl ya daba muestras de responder, su cuerpo se empezaba a mover en forma involuntaria, sus piernas se abrían, pasé la mano por sus huevos, prietos, compactos, pelos erizados, acerqué mi dedo a su culo…

- sigue ahí, que ya… ya no podia hablar
- que se corra fuera, que quiero verlo en tus tetas

obediente, lo saqué de mi boca, mientras mantenía el movimiento de mis manos, y pudimos ver el cuerpo de Raúl arquearse, y vaciarse en blancos grumos en mis pechos. Me gusta verlo, me gusta la tonalidad translucida y casi fluorescente del semen en el momento del orgasmo, como se vuelve transparente al poco tiempo.

Mantenía el sexo de Raul en mis manos, mientras iba empequeñeciendose

- Mira como te ha puesto… vamos, guarra, que ahora nos toca a nosotros

(continuará)

4. Impromptu para trio

Tuesday, April 13th, 2010

¿Ya se había corrido? ¡no era posible! aunque como mujer ya estaba acostumbrada a estas situaciones, que a veces era capaz de resolver con dedicación y cariño si la pareja me interesaba, pero que las mas de las veces resolvia sola, tocandome, abierta de piernas en un lado de la cama, mientras a mi lado el caballero roncaba. Eso si, que una es una señora, evitando hacer ruidos que pudiesen hacerle sospechar que yo estaba terminando lo que el habia dejado a medias.

Sentia como a Raúl se le relajaban los músculos, como iba desapareciendo su sexo de mi cuerpo. Aparté a Raul de encima de mi con la excusa de ir al baño, pero entonces Oriol me miró y me pidió con una voz ronca que nunca le había oído que abriese las piernas… me sentía avergonzada por enseñarle mi intimidad mojada, pero al mismo tiempo excitada por la situación, por su mirada, por su orden. Sumisamente me tumbé boca arriba y abrí las piernas, sintiendome desnuda como nunca lo habia estado, mientras notaba las gotas que se deslizaban por mis muslos, y sabía que Oriol las estaba viendo también. Imaginaba mis rizos pegados por el sudor y el esperma, veía mi cuerpo abierto, anhelante, esperando el sexo de Oriol

Pero no era el momento… aún no.

Raúl seguía tumbado a mi lado, ya algo recuperado, y se dió la vuelta para verme mejor, su cabeza quedó a la altura de mi sexo, y su verga al alcance de mi boca.

Cómetelo, haz que se empalme, me dijo Oriol.

Lo tomé primero con mi mano, no me gusta el tacto de un pene completamente flácido, como un plátano maduro en mi boca, pero a los pocos segundos noté una turgencia prometedora. Podía ya entonces tomarlo con la boca y al hacerlo sentí en el mi olor, pero tambien el suyo, el de su semen, el olor a sexos mezclados, el olor despues del amor, que puede ser – o no – un afrodisiaco. Para mi lo era. Lo acaricié con la lengua, mientras su cuerpo retomaba consistencia.

(continuará)

3. Impromptu para trio

Tuesday, April 6th, 2010

Miraba de reojo a Oriol mientras besaba a Raul. Todavía estaba a horcajadas encima de él, en una postura un poco forzada. Raúl se dejaba hacer, apenas devolvía el beso, estaba como en otra pelicula, le notaba algo incómodo. Oriol por su parte se zafó de mi, noté su cuerpo saliendo del mío, las gotas bajando por mis muslos. Pero estaba segura de que no se había corrido, asi que todo debía ser mío. Estabamos los dos arrodillados sobre la cama, Oriol de pie junto a la cama nos dominaba al menos de una cabeza.

- Te gusta besarle?

Yo tenia ganas de Oriol, asi que giré la cabeza para poder atrapar su verga, dejando por un momento el beso

- pero que haces? acaso te he dicho que dejases de besarle? como se ve que te gusta mamarla, ahora mismo se la mamas a él. Raul no me interesaba como hombre, para mi es vital el movimiento, la ondulacion en el momento del beso… y Raul era una estaca. Era como besar a un modelo de escaparate. Pero en cambio, me gustaba notar del deseo de Oriol, oir su voz grave diciendome:
- te gusta, eh puta? te gusta notar que se empalma, te gusta provocarme, te gusta ponerme cuernos, se nota que has nacido para eso.

Oriol se habia inclinado sobre nosotros para vernos, yo le miraba a el, y tenia absoluta necesidad de tocarlo o de que me tocase, de sentir que el y yo estabamos juntos, y que Raul era una anécdota.

- Ahora follais.

Raul obedecia tambien, no tenia voluntad ninguna. Su sexo entro en el mio sin ninguna dificultad, pero tambien sin ningun deseo por mi parte. No era una violacion, puesto que yo estaba de acuerdo, pero no era mi voluntad la que tomaba las decisiones, era la de Oriol.Y alli estábamos los dos, Raul dando golpes con los riñones, yo sintiéndolo en mi, pero, sobre todo, sintiendo la mirada de Oriol entre nuestras piernas, visualizando yo lo que estaba viendo el, oia el ruido humedo de nuestros sexos, de pronto oi también un grito ahogado mio

No eran los movimientos de Raul los que hacían responder a mi cuerpo, era la sensación de que mi voluntad había sido anulada por una más fuerte. Raúl no era ni siquiera un consolador animado, Raul no era nada, nunca lo hubiese mirado, nunca hubiesemos hablado, y menos acostado juntos, y ahora estaba allí, dando golpes de nalgas, metido en mí, sobandome las tetas. Y me gustaba. Pero no era Raul quien me gustaba, era el deseo de Oriol, era la voluntad de Oriol, era el sentirme mujer para complacerle a él, aunque fuese follando con su amigo.

- te entra gusto, eh, guarra? pues disfruta, que despues, cuando ya no puedas mas, cuando estes agotada, cuando estes seca, te follare hasta que revientes.

No me decia mucho el plan, debo ser franca… pero en cambio me gustaba el interes de Oriol, el que hiciese planes en los cuales entrase yo…

Pero la historia no iba a ser asi… al (muy) poco tiempo noté las manos de Raul aferrandose a mi cabeza, enredando con mi pelo, noté que aceleraba el ritmo, que le cambiaba la respiración, sin conocerlo noté la súbita tensión de su cuerpo, tetanizado, clavado en mi, y deshaciendo inmediatamente el abrazo, cayendo sobre mi como un pelele.

(continuará)

2. Impromptu para trío

Sunday, April 4th, 2010

Pasaron unos meses en que no vi a Oriol, hasta que un día…
- Celia, puedes esta tarde?, Raúl nos deja el apartamento
- Funciona la luz? Estaremos sólos?

Yo sospechaba un poco de Oriol, que no da puntada sin hilo

- Celia, he quedado con Raul porque me tiene que dejar una maleta, pero no te preocupes que se marcha.

Llegamos al apartamento, alli, estaba efectivamente Raul, pero nada de maleta.

- Raul ya se iba.
- Me ducho antes, y me voy
- Celia, pasamos a la habitación?
- Prefiero que Raul se marche
- Me quedo un rato viendo la tele, me ducho y me voy

Oriol y yo pasamos a la habitación, pero yo no me podía concentrar. Es cierto que soy algo escandalosa, y me daba algo de reparo por Raúl. Pero al cabo de un rato, comodamente instalada encima de Oriol, ya me habia olvidado de Raúl, y sólo estaba pendiente de mi placer, y del de él. Estaba yo alternativamente cabalgandolo, moviendome yo, o recostada sobre su pecho, moviendose el.

Y estabamos en un momento muy dulce, yo sobre él, besandolo mientras su cuerpo se movia dentro del mío, y yo no podía evitar que algún grito ahogado saliese de mi boca, cuando oi que se abría la puerta, quise detenerme, cubrirme, pero en aquel momento, realmente, me resultaba imposible.

Raúl venía cubierto con una toalla, que era notablemente incapaz de ocultar que estaba empalmado como un caballo, y musitó algo así como que debía recoger las llaves del coche que tenía en la mesita de noche. Y es cierto, alli estaban las llaves, alargo la mano para dárselas, pero en lugar de cogerlas se queda allí, mirándonos. Yo era incapaz de reaccionar el aquel momento. Sentía el cuerpo de Oriol latiendo dentro del mío, mi sexo deseoso de continuar… ya no era yo quien tomaba las decisiones, era mi cuerpo. Miré a Oriol, me incliné sobre él, le pregunté si le molestaba, me dijo que al contrario, que le ponía un montón, así que mi cuerpo y el suyo retomaron el ritmo anterior a la interrupción. Ya no tenía por que ahogar mis gritos, que se abalanzaban en mi garganta. Raúl se sentó en el borde de la cama, mientras nos miraba, y su sexo pulsaba tapado por la toalla.

Alargó la mano, tocando mi pecho, y de ahí la deslizó hacia mis nalgas. No podía avanzar mucho por este camino sin tocar a Oriol al mismo tiempo, a quien no parecía importarle. A todas estas Raul ya estaba medio incorporado, aun tratando de mantener la toalla alrededor de su sexo. Ya me parecia tonto, asi que se la quité. Me gustó que se hubiese puesto así, sin que lo tocase nadie, simplemente por vernos, y oirnos. La verdad es que la erección es un fenómeno que me pone, y disponer de dos hombres, dos vergas, dos erecciones para mi, me gustaba.

Oriol estaba entusiasmado… me preguntó ¿te gusta, zorra?, ¿no te bastaba con uno, que quieres dos? ¿dos pijas llenas para ti? ¿te las acabarás? bésale, que quiero verlo.

Y eso hice… me excitaba pensar que cuando lo hacía lo excitaba a él

(continuara)

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