Stop Censorship

Posts Tagged ‘encuentros’

(y 6.) Encuentros

Thursday, April 21st, 2011

Cuando las parejas estan follando he aprendido que hay un momento dulce para intervenir… si es demasiado temprano, cuando acaban de empezar la accion, es posible que haya un rechazo, igual que si estan ya muy cerca de correrse… en cambio, cuando llevan unos minutos, que ya se han calentado, ya les divierte, les interesa, o no les importa…

y aquella pareja a la que nos acercabamos ya llevaban algo de tiempo, lo que no sabiamos es cuanto. Le toque el pecho a ella, no me rechazo, acerco su mano al pecho de Blanca, y se tocaron un poco. Los dos, Blanca y yo, no ibamos a repetir, tampoco nos acercamos mas, a mi me gusta tocar a la chica mientras folla, pero aquel no era el dia…

estaba con Blanca, estaba a gusto, pero desde luego, la situacion me ponia… y a Blanca, que suavemente me acariciaba. No tarde en decirle: anda, ven, me puse encima de ella, y me hundi suavemente, dulcemente. Olvidando el resto del mundo, ignorando a la chica morena que gritaba a nuestro lado, a un chico que en un momento quiso intervenir y a quien dije que no… haciamos el Amor. Es cierto que sentia su cuerpo abierto, mojado, receptivo, pero estaba mas pendiente de sus ojos que de sus tetas, mas pendiente de su boca que de sus sexo… hicimos el Amor con amor, con deseo, con cariño… como dos amigos, como dos amantes.

(5.) Encuentros

Tuesday, April 19th, 2011


Me puse encima de ella, sin preservativo, en vivo, me hundi en sus profundidades mojadas, y no bien me habia empezado a mover, una mano me empezo a acariciar los huevos, el culo, el perineo, el sexo cuando entraba y salia de su cuerpo… cualquier hombre que se haya encontrado en esta tesitura sabe que asi es muy dificil resistir el orgasmo… yo entraba y salia de ella, pero solo sentia las manos que me acariciaban, olvidado ya del cuerpo de ella, solamente esperando cual iba a ser el siguiente movimiento…

sentía sus dedos que me aprisionaban, haciendo mucha mas presion de la que podia hacer ella, mientras yo me movia a compas, pendiente de no perder esos dedos, moviendome suavemente para que llegasen al punto mas dulce, alli donde esta el frenillo, y rogando que no se les ocurriese cambiar de lugar… era mas de una persona, una la tenia situada, otras manos me acariciaban el perineo, y aun otras iban acercandose al culo… solo estaba pendiente de ellos, no bien llegaron ya no traté de resistirme a la inundacion que me poseia, y me vacié en Blanca, brindando mis contracciones a todas aquellas manos que me rodeaban…

Me quede inmóvil, recuperando la respiración, mientras Pedro ponía a Blanca otra vez con el vientre apoyado en el tatami, y la penetraba por detrás… ahora si sabia yo que lo estaba haciendo, veía su verga bombear entre los muslos de Blanca, lo veía moverse dentro de ella, quería devolverle la jugada, quería sentir su cuerpo tensarse a medida que se acercaba al orgasmo… le acaricie los huevos, tome su pene (grande, por cierto), entre mis manos, y mientras el se movia, y yo notaba la fuerza de su penetración en mis dedos, yo hacia la presion justa… y le sucedio lo que a mi… en medio minuto, sin preaviso, con un rugido, se corria, cayendo por sorpresa encima de Blanca. Por su grito supuse que le habia sucedido algo, que se habia hecho daño, pero no, al correrse aulló como un animal herido, como una mujer. Fue tan súbito que senti frustrado, porque me gusta sentir las diferentes fases del placer que provoco, la aceleracion del ritmo, de la respiracion que me avisan que en un momento llegaran los espasmos… y aquella vez, nada, ni una pista. Probablemente es que le supo mal correrse tan rapido, y el primer sorprendido fue el, tratando de evitarlo hasta el ultimo momento. Aun asi, pense que eso le habia sucedido gracias a mi, y que en todo caso, le habia devuelto la pelota.

Blanca: Lo que no sabíamos era cómo iba a gritar Juan cuando llegara, algo descomunal, aunque me lo creí más que a la chica de antes (llevaba mucho tiempo excitado).

y como siempre hacemos los hombres (hacen, podriamos decir, como saben los lectores del blog) ya le pillo la prisa por marcharse… nos pregunto si queriamos ir al jacuzzi, pero no quisimos, y nos quedamos alli, Blanca y yo, en el tatami que mientras se habia ido llenando de gente…

Estábamos en el tatami, Blanca y yo, solos… un poco mas alla habia dos parejas, follando, por separado pero en la misma postura, la chica encima, cabalgando al chico. Se lo estaban pasando bien, aparentemente, y ahora fue ella quien me preguntó:

- quieres verlos?
- bueno, dije yo (decididamente, no ibamos a discutir)

y nos acercamos, reptando por el tatami, a la otra pareja

(continuará… y termina en el próximo capítulo, que hay mas en el tintero)

(4.) Encuentros

Friday, April 8th, 2011

Y repetimos lo que habíamos hecho antes, Yolanda calentando el agua para que Pedro se bebiese el mate, yo mirando un mucho y participando muy poco, hasta que alguien (tal vez yo mismo) propuso ir al tatami. No había nadie allí, preparamos las sabanas, nos quitamos la ropa los chicos, mientras las chicas quedaban en ropa interior. Blanca se puso entre nosotros dos, Yolanda entre sus piernas, y yo miraba a Pedro tomar un pezon de Blanca, mientras yo tomaba el otro, y ella no sabia a quien de los dos besar…

Blanca: Por cierto, me llamó la atención su pija tan grande y tan gruesa, sobre todo, en la base era gruesísima, nunca había tocado nada igual, y digo tocado porque ver casi no la vi. Luego metí mi mano en el coñito depilado de Yolanda y era extraño, no pude llegar a más, me quedé con ganas de besarla ahí también, pero luego mi cabeza y mi cuerpo ya estaban descontrolados.

Cuando fuimos al tatami y ella empezó a lamer mi clítoris, fue increíble, lo hacía tan suavemente, tan apasionadamente, también, que me quería correr ya, pero deseaba que tú me hicieras llegar, de todas formas, los tres estabais encima de mi, dándome placer y hubo un momento en que cogí tu pija en mi mano derecha y la de Pedro en la izquierda pero no era capaz de concentrarme en haceros nada que durase mucho, porque Yolanda me hacía perder el sentido.

No se donde estaban sus manos, si se que no estaban en mi, porque en eso Yolanda estaba reclamando mi atención, acariciándome el pene con la misma sabiduría que antes… yo la subí hasta mi, le acaricie los pechos, pequeños y duros, busque la llave de su cuerpo, pequeña y esquiva y me costó encontrarla. Y es que hay mujeres que, aunque esten excitadas, tienen un clitoris casi inexistente… o tal vez dependa del dia que yo tenga, y aquel dia no estaba yo mucho por la labor… le dije que no me quería correr, que me gustaba sentir mi deseo crecer al verlos, ver a Blanca, olvidada de todo, absorta, embelesada, acariciando el cuerpo erguido de él, olvidada de todo.

Pedro le dio la vuelta la puso a cuatro patas, y le vi poniéndose un preservativo. Blanca no podía verle

- quieres follar con Pedro? pregunté
- bueno… a todo decia que si Blanca, aquella noche :)

y mientras Pedro la embestia por atrás (no se si follaban, o el trataba de entrarla y ella se defendia), y le daba palmadas en el culo (eso mismo que yo no habia podido hacer en el hotel, por el ruido y que sabia que a ella le gustaba), ella y yo nos besabamos apasionadamente, enamoradamente… no me importaba nada en aquel momento, más que ella, más que su boca, más que su placer… no me importaba que un desconocido se la estuviera follando, porque sabia que aquel extranjero no era en aquel momento mas que un vibrador calentito y animado. Pero yo ya no podia mas… ven, le dije, quiero follar contigo.

(continuará)

(3) Encuentros

Friday, April 1st, 2011


miré hacia abajo, tomé la cara de Yolanda, la subi hacia mi, la besé…

- qué sucede? no te gusta?
- al contrario, me encanta, y por eso mismo
- pues déjame, que a mi me gusta hacer que te corras, sentirte en ese instante, me gusta dar placer, me gusta que me mojes con tu leche… es un momento especial
- Yolanda, la verdad es que me apetece un montón, que lo haces muy bien, pero es la primera vez que esta Blanca aqui, y de verdad, no quiero que de pronto vea que me estas pajeando pille un ataque de celos, y se cabree
- lo que está haciendo es pasarselo bien, mira como se mueve, y te aseguro que Pedro sabe de eso

y en esto oi los gemidos de Blanca, los dulces y conocidos gemidos que había obtenido de ella aquella misma tarde, cuando estabamos amandonos en el hotel, gemidos, palabras inconexas, monosílabos entrecortados… y vi que Yolanda tenía razón. No se iba a enfadar conmigo, estaba demasiado conmocionada aún por su orgasmo, y además, no hubiese sido correcto.

Pero… aún asi, no me apetecia, habia perdido la ocasión, aunque no el deseo, que sentia latiendome contra el pantalón que me habia subido otra vez. No era un orgasmo – de esos Blanca y yo nos habiamos servido unos cuantos durante la tarde – lo que buscaba, ni la novedad de un cuerpo. Buscaba a Blanca, no a un sexo o una boca anonimos…

Me acerqué a ellos dos, ella aun sentada y recuperándose, Pedro delante de ella, de pie entre sus piernas… un movimiento hacia adelante de Blanca y el la iba a ensartar… y se que Blanca no queria eso… bien, al menos no lo queria antes de entrar, en ese momento ya no se lo que ella queria.

- Blanca, salimos a tomar el aire?
- si quieres….

creo que ella tambien queria, que veia que las cosas se le estaban escapando un poco de las manos.

Salimos, nos sentamos en la misma mesa que la pareja que entonces supimos que se llamaban Yolanda y Pedro, y que eran pareja acostumbrados a ir a locales como aquel. El que ya tuviesen experiencia me explicó su pericia en el abordaje, primero ella, como un caballo de Troya, sabiendo que si alcanzaba los pechos, ya estaba la plaza rendida a cualquier invasor, como había hecho con Blanca. Nos dijo Yolanda que a ella le gustaban más los hombres, pero la calentaban las mujeres. Que le gustaba iniciar la relación con la mujer, pero acabarla con un hombre, que a veces follaba, a veces no, dependía del hombre… no era, exactamente, una conversación de café con unos vecinos de mesa.

Hablamos de los locales de intercambio de la region, que no son muchos, de alguna experiencia especial en ellos. paso el tiempo conversando, se hacia tarde, le pregunte a Blanca

- te apetece volver al cuarto oscuro?
- bueno, contesto, si quieres podemos ir aun un rato, que es temprano, me dijo, no muy resignadamente :)
- con esta pareja o con otra?
- esta misma esta bien
- quereis venir al cuarto oscuro?
- vamos

(continuara)

(2.) Encuentros

Saturday, March 26th, 2011

Alli estaban pues entusiasmadas, besando una el pecho de la otra, mientras Pedro y yo mirabamos…

El se acerco a ellas dos, yo estaba muy pendiente de la situacion, dispuesto a hacer un quite en cuanto notase la mas minima inquietud… pero Blanca estaba muy concentrada en los pechos de Yolanda, y le era igual que el llegase por detrás, apoyase su erección el la espalda de ella, abrazase sus pechos… le era igual o le gustaba, que mas da… yo era el unico que estaba alli, solo, pero no me molestaba lo mas minimo, me sentia un poco como el Guardian del Templo, vigilando, asegurandome de la comodidad de ella. La aproximación, que fuese ella y no el quien se hubiese acercado primero a Blanca era astuta, probablemente si el primero en acercar la mano hubiese sido un chico, Blanca se hubiese apartado, pero una chica es menos peligrosa, ella sentia curiosidad… bien jugado, pensé

Al cabo de unos minutos, Yolanda dejó a Blanca en manos de Pedro, su labor de alcahueta estaba a mitad cumplida, quedaba la segunda parte, distraerme a mi, para que no interrumpiese la actividad de Pedro con Blanca… unos profesionales estos dos :) Asi que dejó a Blanca y a Pedro besandose, y vino hacia mi, besandome. Yo acaricié sus pechos… Ella era alta, casi tanto como yo, delgada, fibrosa, vestida para matar, wonderbra, ligas, tanga … y tampax. Alli mismo donde yo trataba de meter el dedito, salia el hilo delator… no me importaba mucho, si no es que el tampax deja toda la zona muy seca, y eso siempre frustra un poco, pero por suerte las mujeres tienen otros centros de atención. Asi que me dediqué un rato a acariciar a Yolanda, mientras Pedro y Blanca estaban cada vez mas entusiasmados, por lo que podia ver con la exigua luz del cuarto, Pedro se habia bajado los pantalones, su pecho apoyado en la espalda de Blanca, mientras ella se retorcia como una serpiente contra el.

Blanca: Me encantó cómo besaba mis pechos Yolanda, lo hacía genial, y me encantó sentir tus manos, poniendo en manos de ella y estar ahí, junto a mí, observando, disfrutando y cuidando de mí, a un tiempo. Yo quise tocarle a ella los pechos, así lo hice, eran pequeños pero bonitos, con sus pezones chiquitines, me gustaban, aunque me gustan mucho más los pechos grandes, ya lo sabes, quizás si fuera así, si ella los tuviera más grandes, me hubiera excitado más y le hubiera dedicado más tiempo a ellos, a besarla y a tocarla. Digo quizás, porque Pedro me acariciaba tan bien, que me excitaba un montón, y ya no sabía a dónde acudir, entre el deseo de besarla a ella, el deseo de sentirte enarbolado a ti y el placer que me daba él, era una explosión de adrenalina…

Entretanto, Yolanda me habia soltado el cinturon – con mi ayuda, todo hay que decirlo, y ahora yo tambien tenia los pantalones y los calzoncillos en los tobillos, en una postura absolutamente ridicula, que detesto, mientras ella, de rodillas, me habia tomado en su boca, y al mismo tiempo movia sus manos de manera experta… muy experta… ya empezaba a sentir que o detenia la acción, o ya no habia marcha atras. Mi deseo era que acabase, vaciarme en su boca… por otra parte, mi mente decia que tal vez fuese una mala idea… no queria que Blanca me viese de pronto (aunque dudaba que pudiese mirar en ninguna direccion, sentada como estaba en un mueble bajo, con la cabeza de Pedro entre sus piernas) con el pantalon en los tobillos, corriendome (no soy especialmente sonoro, pero tampoco silencioso) en la boca y en las manos de Yolanda. Demasiadas escenas he visto asi, en otras ocasiones, en que de pronto uno de los dos mira lo que esta haciendo su pareja con otro, y se enfada y se marcha. Yo no queria que me sucediese eso con Blanca, pero sobre todo lo que sucedia es que tampoco me apetecia correrme con Yolanda… me apetecia hacer el Amor con Blanca, y sabia que despues de un orgasmo estas ganas, este deseo, iba a desaparecer por un tiempo; y me gustaba sentir la necesidad del cuerpo de ella.

(1.) Encuentros

Wednesday, March 23rd, 2011

Me dijo que le apetecería ir a un club de intercambio. Blanca nunca había ido a ninguno, yo en cambio, casi era uno de los socios fundadores de Encuentros. Nos habíamos conocido hacía seis meses, pero yo vivo en una esquina de España, ella en Andalucía, asi que solo nos podiamos ver de vez en cuando. Especificó, rápidamente, que quería ver como era, pero desde luego no interactuar con nadie, y, en todo caso, hacer el amor conmigo en un reservado, le gustaba la idea que las otras parejas admirasen cómo hacían el amor, con qué intensidad, con qué compenetración.

Y fuimos a un local, perdido en un pueblo cerca de la capital. Me sorprendió que estuviese en medio de la nada, pero claro, en una ciudad pequeña, si alguien ve a una pareja entrando en un local asi, es la comidilla de todos durante unos meses.

Entramos en el local, con ese olor a cerrado que suelen tener este tipo de sitios, un gran bar con tresillos, sofas y mesas bajas de sala de estar, con dos o tres parejas. Nos sentamos, solos, sirven la bebida, que habiamos pedido sin alcohol, y hablamos de todo y de nada, de lugares, de lo que habiamos hecho por la tarde… apenas nos habiamos sentado que nos hicieron callar los gritos orgasmicos de una mujer, que venian de detrás de una cortina, en la zona de accion. Era un orgasmo escandaloso, gritos de hembra satisfecha, casi teatrales, que acababan en gemidos roncos… no podia ser que alguien gozase naturalmente de esta manera. Le pregunté a Blanca si le apeteceria ir a ver la acción, me dijo que no sabía, que le daba un poco de apuro… pero que si me apetecia… sentí su curiosidad, ella no habia visto parejas haciendo el amor, ni, mucho menos, habia tenido ocasion de ir a un club. Digo: tenido ocasion de ir, atrevido a ir… que más da, el hecho es que le llamaba la atencion algo que no había visto nunca y creo que tambien le apetecía tocar a una mujer, y alli era el lugar ideal, sin compromisos, sin ataduras, el juego por el juego…

Blanca: Efectivamente sabías que tenía curiosidad por acercarme a una mujer, besarla, acariciarla tal vez,….aunque me diera miedo.

Pasamos la cortina, los gritos se habian acabado cuando llegamos, salia del cuarto oscuro una pareja acalorada, pensé: “call it a day”, estos han acabado, y nosotros nos quedamos sin el espectaculo.

Habia una pareja en el cuarto, y nos quedamos nosotros tambien, abrazados, bailando suavemente, olvidados de la musica que, no se por que, era una especie de tecnohispanico muy poco sensual. La pareja se acerco a nosotros, Blanca se acerco mas a mi, nos apartamos un poco, seguimos abrazados, recordando nuestra tarde de amor y sexo, contentos de sentirnos, satisfecho el deseo, bailando suavemente. Entró otra pareja, altos – es lo unico que podiamos ver – empezaron a bailar algo lejos y se fueron acercando. Yo interpuse mi cuerpo entre Blanca y ellos, dispuesto a decir que no al primer sobresalto de ella. Senti la mano de la chica en mi cintura, la tome y la puse en la cintura de Blanca, que se acercó por un instante a mi, para, inmediatamente, devolver la caricia, en una muda aceptacion. La mano de ella – despues supimos que se llamaba Yolanda – pasó bajo la ropa de Blanca, acuno su pecho por encima del sujetador, se deslizo dentro, mientras Blanca se acercaba mas a ella, como ofreciendose. Ella con mano experta desabotono el sujetador, y saltaron fuera los esplendidos pechos de Blanca, que Yolanda tomó en su boca, al tiempo que ella tambien se quitaba la blusa…

(continuará)

1. Reglas de uso del intercambio de parejas. Un caso práctico

Thursday, February 25th, 2010

Desencuentros… pues me decia el otro dia una amiga mia que los clubs de intercambio ya no son lo que eran… que ahora cuando iba habia menos intercambios y mas mirones, menos folleteo y mas pajillas.

Y, abominación de la desolación, había parejas que iban al cuarto oscuro (donde no se ve nada) y se quedaban en un rincón, ella apoyada contra la pared, el abrazándola y quitando las manos perdidas que iban a buscar las tetas de ella. Y me decia mi amiga… pero estos estrechos ¿estaban antes? pero ¿a que van al cuarto oscuro? porque alli se toca, pero no se ve. Que harán, arrinconados? Alguna vez se adivina lo que están haciendo, el de pie apoyado en la pared, ella en cuclillas se la está comiendo.

No le pude dar respuesta.

Y esto es como los comentarios que hacen los viejos: “antes si que había inviernos” (o veranos, o lluvias), simplemente porque lo que se recuerdan son los hechos extraordinarios, las nieves de un metro de altura, las temperaturas de 45 grados a las ocho de la tarde… se recuerda algo que sucedió una vez, se amplifica, se generaliza (“asi era antes”) porque lo que sucede siempre no lo recuerda uno.

Y yo no se si ahora el publico ha cambiado (hay que decir que la presencia de un tal Cayetano, figura del colorín, e hípico de pro – aún hay quien le recuerda cabalgando allí mismo, en el submarino – subió mucho el nivel y la popularidad del lugar), o si hemos cambiado nosotros, y nuestro nivel de exigencia.

Si que es cierto que recordaba yo algun dia memorable, algo que sucedió hace años, pero aún lo vivo y me pone cuando lo recuerdo.

Mi pareja de club y yo trabajamos. Y eso nos exige retirarnos temprano – el temprano madrileño son como las dos de la madrugada, no vayais tampoco a creer – y por lo tanto nos vamos pronto. Claro, si ese pronto es antes de que hayan llegado las otras parejas de intercambio, ya me direis que hacemos nosotros dos, alli solos.

Pero bueno, siempre hay alguien, alguna otra pareja tan perdida como nosotros, asi que con ellos nos apañamos.


O no

Porque hay algo que hay que saber, y es que hay momentos en los que uno puede intervenir con otra pareja, y momentos en que no. Sucede como en el juego del siete y medio, o te pasas, o no llegas… Para interactuar con otra pareja es conveniente “pillarlos” en el momento adecuado, es decir, cuando han empezado ellos a jugar entre ellos, o estan empezando a follar… y mas si la chica es novata en estas lides… si es novata, y va al club porque su pareja se lo ha pedido, le cuesta mucho dejarse tocar, al menos al principio. Ya cuando esta follando y esta caliente, ya le es igual, y si no lo desea, en general no le importa.

Pero claro, la pareja no lleva la L de aprendiz, o de novato, no hay manera de saber de antemano si son habituales, o es su primera experiencia.

Si hay varias parejas pues siempre hay alguna que está “a punto de caramelo”, es decir, que esten empezando el folleteo, y que en consecuencia se presten al juego grupal. Y si una pareja nos aparta, un poco mas alla encontraremos otra que nos recibirá con los brazos y las piernas abiertas

(continuará)

Looking for something?

Use the form below to search the site:

Still not finding what you're looking for? Drop a comment on a post or contact us so we can take care of it!

Visit our friends!

A few highly recommended friends...