
Alli estaban pues entusiasmadas, besando una el pecho de la otra, mientras Pedro y yo mirabamos…
El se acerco a ellas dos, yo estaba muy pendiente de la situacion, dispuesto a hacer un quite en cuanto notase la mas minima inquietud… pero Blanca estaba muy concentrada en los pechos de Yolanda, y le era igual que el llegase por detrás, apoyase su erección el la espalda de ella, abrazase sus pechos… le era igual o le gustaba, que mas da… yo era el unico que estaba alli, solo, pero no me molestaba lo mas minimo, me sentia un poco como el Guardian del Templo, vigilando, asegurandome de la comodidad de ella. La aproximación, que fuese ella y no el quien se hubiese acercado primero a Blanca era astuta, probablemente si el primero en acercar la mano hubiese sido un chico, Blanca se hubiese apartado, pero una chica es menos peligrosa, ella sentia curiosidad… bien jugado, pensé
Al cabo de unos minutos, Yolanda dejó a Blanca en manos de Pedro, su labor de alcahueta estaba a mitad cumplida, quedaba la segunda parte, distraerme a mi, para que no interrumpiese la actividad de Pedro con Blanca… unos profesionales estos dos
Asi que dejó a Blanca y a Pedro besandose, y vino hacia mi, besandome. Yo acaricié sus pechos… Ella era alta, casi tanto como yo, delgada, fibrosa, vestida para matar, wonderbra, ligas, tanga … y tampax. Alli mismo donde yo trataba de meter el dedito, salia el hilo delator… no me importaba mucho, si no es que el tampax deja toda la zona muy seca, y eso siempre frustra un poco, pero por suerte las mujeres tienen otros centros de atención. Asi que me dediqué un rato a acariciar a Yolanda, mientras Pedro y Blanca estaban cada vez mas entusiasmados, por lo que podia ver con la exigua luz del cuarto, Pedro se habia bajado los pantalones, su pecho apoyado en la espalda de Blanca, mientras ella se retorcia como una serpiente contra el.

Blanca: Me encantó cómo besaba mis pechos Yolanda, lo hacía genial, y me encantó sentir tus manos, poniendo en manos de ella y estar ahí, junto a mí, observando, disfrutando y cuidando de mí, a un tiempo. Yo quise tocarle a ella los pechos, así lo hice, eran pequeños pero bonitos, con sus pezones chiquitines, me gustaban, aunque me gustan mucho más los pechos grandes, ya lo sabes, quizás si fuera así, si ella los tuviera más grandes, me hubiera excitado más y le hubiera dedicado más tiempo a ellos, a besarla y a tocarla. Digo quizás, porque Pedro me acariciaba tan bien, que me excitaba un montón, y ya no sabía a dónde acudir, entre el deseo de besarla a ella, el deseo de sentirte enarbolado a ti y el placer que me daba él, era una explosión de adrenalina…
Entretanto, Yolanda me habia soltado el cinturon – con mi ayuda, todo hay que decirlo, y ahora yo tambien tenia los pantalones y los calzoncillos en los tobillos, en una postura absolutamente ridicula, que detesto, mientras ella, de rodillas, me habia tomado en su boca, y al mismo tiempo movia sus manos de manera experta… muy experta… ya empezaba a sentir que o detenia la acción, o ya no habia marcha atras. Mi deseo era que acabase, vaciarme en su boca… por otra parte, mi mente decia que tal vez fuese una mala idea… no queria que Blanca me viese de pronto (aunque dudaba que pudiese mirar en ninguna direccion, sentada como estaba en un mueble bajo, con la cabeza de Pedro entre sus piernas) con el pantalon en los tobillos, corriendome (no soy especialmente sonoro, pero tampoco silencioso) en la boca y en las manos de Yolanda. Demasiadas escenas he visto asi, en otras ocasiones, en que de pronto uno de los dos mira lo que esta haciendo su pareja con otro, y se enfada y se marcha. Yo no queria que me sucediese eso con Blanca, pero sobre todo lo que sucedia es que tampoco me apetecia correrme con Yolanda… me apetecia hacer el Amor con Blanca, y sabia que despues de un orgasmo estas ganas, este deseo, iba a desaparecer por un tiempo; y me gustaba sentir la necesidad del cuerpo de ella.