Stop Censorship

Posts Tagged ‘ereccion’

(y 2.) Uff

Friday, May 6th, 2011

Me seco con una paño húmedo y caliente, y me hizo darme la vuelta, cubriendome nuevamente con la toalla.

Me hizo entonces un masaje en el craneo en el cuello en las orejas, y al rato estaba en los pezones… aunque yo no sea nada de pezones, aquel silencio, la poca luz, sus manos primero amasando, despues acariciando… notaba la presión anticipada en el bajo vientre, con los ojos cerrados veía la toalla que me cubría montando una tienda de campaña. Trataba de pensar en otra cosa, pero este esfuerzo para sacar de mi cabeza lo que sucedia bajo la toalla me hacia pensar más en ello.

Pero al rato subio a las ingles, pasando las manos debajo de la toalla, apartando primero cuidadosamente a mi pene de su camino. Pero claro, mi pene no tardó mucho en apartarse por si solo, erguido ya como el mástil de una bandera.

Cuando me di cuenta tenia una mano en un pezon, la otra en los testiculos… asi que volvió a tomar el asunto en sus manos, esta vez ya dominando mas la situación, iniciando ya el final (feliz, claro :) . Era experta, cuando notaba que yo estaba a punto (¿en qué lo notaría?, me parece ser discreto, pero supongo que hay reflejos que no se pueden esconder) se detenia y se iba un rato a los huevos, o a los muslos. Es una tecnica peligrosa, porque es facil, al menos en mi caso, que me corra asi, casi sin gusto, por accidente… pero ella sabía, era experta, antes de que realmente estuviese en el punto de no retorno lo hizo dos o tres veces, estaba yo ya notando el momento previo a las primeras contracciones, ellas tambien previas al orgasmo, y cambiaba de foco de atención. Cada vez estaba yo mas cerca, hasta que le dije que por favor no parase, ahi puso ella la mano haciendo presion en el pubis, y si, fue una buena corrida, que me dejo servido… de ahi el ufff :) y hasta uufffffffff

Distintos aspectos de una misma realidad

Monday, August 30th, 2010

Pues el otro día, mientras me duchaba iba yo pensando en que la iconografía (es decir, la ciencia que estudia el origen y la formación de imágenes) nos ha acostumbrado a dos representaciones del sexo del hombre, que son bastante standards, el sexo en reposo y el sexo en erección.

Ni en la pintura ni en la escultura suelen aparecer hombres empalmados, por razones obvias. Incluso los sexos a veces estan minimizados, como en las representaciones griegas de la foto.

Esta minimizado, incluso, en el David de la foto de abajo. En la escultura, además de criterios estéticos (un hombre en ereccion no es muy elegante), están los prácticos, y es que el apéndice sobresaliente se rompería enseguida.


En la pintura clásica tampoco aparece mucho, tomese un importante simbolo sexual, San Sebastian, que siempre se representa en la pintura clásica sacando la cadera, en pose tipicamente femenina. Cualquiera de los dos cuadros que se muestran, a la izquierda un San Sebastian de Rubens, a la derecha, el que parece vestido por Calvin Klein y marcando paquete, es de Antonello da Messina. Pues ninguno de los dos, empalmado, quedaría bien en la salita de estar.

Además, entre el estado “en erección” y el estado “en reposo·, hay, evidentemente, estados intermedios, que en castellano tienen al menos un nombre “morcillona”. No es un nombre muy bonito, pero desde luego indica lo que quiere decir, algo asi, como gruesa y compacta, nada que ver con el caracol informe que puede llegar a ser. Y a eso ibamos, en el estado “en reposo”, y para una misma persona, el aspecto es completamente distinto segun el dia, el momento, las circunstancias… Depende de la actividad previa (no es lo mismo haber acabado de correrse que haber acabado de correr los 5.000 metros vallas), de la temperatura, de la ropa interior (cuanto mas apretada, mas compacto queda el paquete al quitarsela).

Asi que, en un alarde de divulgación científica, este autor tomó unas fotografías del mismo hombre, siempre en reposo. No apuntó (promete hacerlo mejor la próxima vez) las circunstancias previas a la fotografia, asi que solo sirven como ilustración, pero quien esté realmente interesado, puede buscarse su conejo de Indias particular, y preguntarle qué había estado haciendo antes de la foto

Tampoco puedo colgar aqui en medio 19 fotos distintas del mismo pene en reposo, que a mas de uno se le atragantaba el desayuno, asi que estan en la pestaña “El Gabinete Secreto”. Los seguidores que tienen el Password, no precisan de nada. Los que no lo teneis, y os interesa el tema… pues email a sysop32@yahoo.es

Feliz regreso de vacaciones

Bueno, y a petición popular, pues me he permitido añadir otras fotos, las de la transición del reposo al “full deployment” :)

Colaboración: 1. En la playa nudista

Tuesday, June 8th, 2010

Ella es la mejor amiga de mi mujer…la llamaremos Bea.

Con anterioridad, habiamos tenido en dos o tres ocasiones veladas de sexo en grupo en las que habiamos participado Bea, mi mujer, Iván que es la pareja de Bea y yo… Mi mujer es celosa, siempre cree que la voy a engañar, y en cierta forma el sexo en grupo es la manera que tiene de controlarme. Así puede ver lo que hago. Al menos, eso es lo que dice… yo sospecho que Iván no le desagrada. Al menos sus gritos cuando se corre con el, (yo creo que mas explosivos que cuando folla conmigo) parecen corroborarlo.

A mi Bea me pone. Tal vez lo que me pone es el ambiente de sexo, una velada que empieza como velada de amigos, que va subiendo de tono, hasta que de pronto se pierden las manos en los escotes. La primera vez, fue por sorpresa, de pronto, en casa, una noche y sin saber como, nos encontramos con la mano el escote de nuestra pareja, y acabamos follando en el sofa por turnos, aunque cada oveja con su pareja… pero bueno, eso es otra historia que tal vez cuente algún dia.

El hecho es que soy nudista desde hace unos 10 años, supongo que satisface mi vena voyeur/exhibicionista. No voy a la playa a masturbarme ni buscando sexo… voy a la playa como todo el mundo, pero prefiero estar desnudo, de paso asi me deleito la vista (sin llegar a ofender a nadie) y deleito la vista de quien quiera mirar (tambien sin ofender). No pretendo exhibir mi sexo, pero tampoco ocultarlo ni ignorarlo. No busco una ereccion, pero si viene no la oculto.

Era verano, hacia calor, Bea y yo habíamos empezado las vacaciones una semana antes que mi mujer y que Iván, estaba aburrido, acababa de comer, y se me ocurrió llamar a Bea, para ver si ibamos al cine o a tomar algo. Ella me dijo que estaba saliendo para la playa, que iba sola… de pronto se me ocurrió, juro que no había premeditación:

- pues yo también iba a ir, para eso te llamaba
- a qué playa vas?
- yo suelo ir a la Cala
- pero si la Cala es nudista!
- por eso.
- pues yo desde luego no voy allá
- va, mujer que las otras playas están llenas, no cabe una sombrilla, en la Cala estaremos tranquilos
- pero yo no me quito ni el top
- lástima, porque tienes unos pechos preciosos.
- ya veo por donde vas…

por donde iba no parecía disgustarle en cualquier caso…

Llegamos, nos acomodamos, extendimos las toallas en las rocas y yo me desnude.

Ella ya me había comentado que no se iba a quitar el bikini, aunque intente convencerla, ante su timidez no quise forzar la situacion. Habia algunos grupos de gente a lo largo de los 400 metros de cala, y nosotros eramos los penúltimos, alejados de la carretera. Junto a nosotros un grupito de tres chavales vestidos de unos 20 años, y mas hacia el centro estaban tres mujeres de 45 – 55 años desnudas.

Al poco de estar charlando me comento que le daba envidia ver a esas mujeres orgullosas de sus cuerpos (una era gorda tirando a obesa, otra tenia unas tetas gigantescas) o al menos, sin los complejos que ella tenia. Yo trate de hacerle ver que era preciosa (y es cierto) y comence a enumerar virtudes o partes de su cuerpo que me gustaban: su cara, la firmeza de sus pechos, la dureza de sus pezones, los rizos de su feminidad, sus manos…

Y sucedio casi sin darme cuenta que mi pene comenzo a cobrar vida. Empezo a despertar paso a paso… podia notar cada latido de mi corazon en mi sexo, y sentia que con cada uno de ellos que mi lingam ganaba un poco mas de atencion (la suya y la de los chavales de al lado). Note como durante su camino a la ereccion completa, tropezo con su pierna, ya que estabamos semirecostados mientras hablabamos. Ella no trato de evitarlo, simplemente sonrio y dijo: “te estas poniendo malo, eh?”. Siguio con el bikini puesto.

5. Impromptu para Trío

Friday, April 16th, 2010

Me excita ver el deseo en los ojos de un hombre cuando estamos en el restaurante, en una muda promesa de lo que está por venir, pero me emociona sentir este mismo deseo palpitando en mi mano, como lo hacía en aquel momento el sexo de Raúl.

Lo tomé en mi boca, aún cargado con su olor a nuez moscada, y el mío, tan marino después de un orgasmo… Su cuerpo palpitaba en mi boca

- Acaricialo, haz que se corra otra vez

Raúl tenía los ojos cerrados, ignoro si se habían puesto de acuerdo Oriol y él previamente, o si las cosas se estaban dando de tal manera que la persona que yo deseaba tener dentro de mi prefería verme entregándome a otro, o dándole placer. El hecho es que yo tenía el sexo de Raúl en mi boca, y el aparentemente no era consciente de que existía un director de orquesta, que no perdía un detalle de lo que estaba haciendo yo.

Me giré suplicante hacia el, estaba derecho junto a la cama, inclinado sobre nosotros, mientras su verga palpitaba a escasos centimetros de su boca. Lo miré interrogativa, me tomó por la cabeza y me puso su boca en su cuerpo. Era tan distinto del de Raúl, era más duro, a un tiempo más tierno, su piel dulce y oscura entraba y salia de mi boca, enviando oleadas de deseo por todo mi cuerpo. Raúl había abierto los ojos, un poco sorprendido, mientras Oriol me tomaba por el cabello, y movia mi cabeza hacia adelante y hacia atrás. Le tomé por los cachetes del culo…

- Para, que harás que me corra, y quiero que primero acabe Raúl, dijo, llevando mi cabeza por los pelos hasta el cuerpo de Raúl que había yo abandonado.

Yo quería que Raúl terminase de una vez, y hacer el amor con Oriol. Pero lo veía difícil, Raul estaba en condiciones, pero ni la respiración, ni los movimientos indicaban que se acercase al orgasmo. Puse mis mejores artes en la operación, me acompañé con una mano sobre su verga, al mismo tiempo que mi lengua mariposeaba sobre su glande… Me excitaban sus golpes en el paladar, conectado, según la sabiduria sexual oriental, con la zona genital. El hecho es que me sentía yo misma cada vez más abierta, más sensible, más … ¿ cómo decirlo ? ¿madura?. En estos momentos tengo la sensación de ser un melocotón en una rama cuando le da el sol de agosto… un calor por todo el cuerpo, difuso, los latidos de la sangre, sintiendo la piel de todo el cuerpo… Raúl ya daba muestras de responder, su cuerpo se empezaba a mover en forma involuntaria, sus piernas se abrían, pasé la mano por sus huevos, prietos, compactos, pelos erizados, acerqué mi dedo a su culo…

- sigue ahí, que ya… ya no podia hablar
- que se corra fuera, que quiero verlo en tus tetas

obediente, lo saqué de mi boca, mientras mantenía el movimiento de mis manos, y pudimos ver el cuerpo de Raúl arquearse, y vaciarse en blancos grumos en mis pechos. Me gusta verlo, me gusta la tonalidad translucida y casi fluorescente del semen en el momento del orgasmo, como se vuelve transparente al poco tiempo.

Mantenía el sexo de Raul en mis manos, mientras iba empequeñeciendose

- Mira como te ha puesto… vamos, guarra, que ahora nos toca a nosotros

(continuará)

(2.) La Seducción del Deseo. Desarrollo

Sunday, December 20th, 2009

Llegamos al hotel. Nuevamente lo habia pedido con dos camas, en habitaciones separadas, pero contiguas, como eran las condiciones pactadas con Maria.

Fuimos a cenar. Era en Francia, como la otra vez.
carcassonne-vignes

Después de cenar, en el coche, de regreso al hotel, le dije, como un comentario sin más importancia, que alguna amiga mi consideraba perverso nuestro juego, de amagar y no consumar. Y se echó a llorar. Me sentí inerme, desvalido, incapaz de reaccionar, la tome en mis brazos, le acaricié el pelo, la consolé como pude… y me dijo que a veces es lo mismo que pensaba ella

- toma, y yo! le dije. Pero es un pacto aceptado, no me molesta el deseo, es mas, me gusta. Me gusta sentir el deseo en mi cuerpo, no es necesario apagarlo. El deseo puede ser, en determinados casos, un fin en si mismo, mantiene una tensión sexual que si no, desaparece.

No creo que lo entendiese muy bien. Ni, probablemente, yo tampoco.

Llegamos al hotel. Habia reservado dos habitaciones contiguas y dos camas. Le regalé un pijama, le dije que dormiríamos en la misma cama. Le pareció bien. Senti que lo decía de corazón.

Nos fuimos a la cama. Mientras ella se ponía el pijama, yo me quedé dormido.

Le dije algo entre sueños…

Al cabo de dos horas me desperté, mi cuerpo pegado al suyo, mi mano en su cintura, mi deseo clavado en mi cuerpo y en su espalda…
slip y ereccion
Estaba incómodo? no, me parecía que mi cuerpo le mostraba su afecto y su deseo. Lo estaría ella? lo habíamos hablado ya, de hecho ella ha sido la inspiradora de los últimos posts… le había explicado que una erección era un homenaje de mi cuerpo hacia ella. Algo que no podía controlar, y que no esperaba que ella hiciese nada para remediarlo.

Estaba claro para ambos, y es por ello que me atrevi (y ella me dejó) acercarme para dormir abrazados. A pesar de mi erección, que más que interponerse, nos acompañaba a los dos.

Y pasamos la noche así. Yo me desperté algunas veces, ella se despertó otras. Alguna vez se colocó en sueños de tal manera que me era muy dificil, prácticamente imposible evitar el tocar sus pechos. Pero no se trataba de esto, al menos no asi.

Por la mañana, ya mas despiertos, le acaricié el cabello, el cuerpo, le hice un masaje en la espalda que acabó con un abrazo muy cariñoso y sin camisa del pijama.

Y aún entre sueños, le acaricié el cuerpo, los pechos, el cuello, la cabeza, la espalda. Mientras sentía mi erección haciendo fuerza contra mi cuerpo y contra el suyo. Era una situación extraña. Los dos conscientes de mi excitación, los dos, ella y yo, cómodos con ella, yo sabiendo que en cuanto me levantase de la cama se me iba a pasar, ella… no sé lo que pensaba ella, no hablamos de ello.

Podría pensarse que era una situación extraña. Una mujer, semidesnuda, dejándose acariciar por un amigo, sabiendo ambos que la situación no llegará más allá. Que lo que suele ser los preliminares se quedaran en eso… Situación de adolescentes. Solo que los adolescentes pueden perder los papeles, y aqui sabiamos ambos que ni ella ni yo los ibamos a perder.

Y alli estaba yo, sentado en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero de la cama, las piernas abiertas, y el cuerpo de Maria, tambien sentado, apoyado en todo mi pubis, mientras le acariciaba la espalda… y un unico comentario por parte de ella: “que es eso duro que siento?”. :)

Y ambos estábamos bien, ambos sabíamos que no ibamos a llegar mas lejos.

Por que, os preguntareis? dos amigos no duermen en la misma cama. Y si duermen porque se dan las circunstancias (no porque se buscan especialmente, como las habiamos buscado nosotros), se mantienen a distancia. No se acarician el cuello, el pelo, las tetas… porque si lo hacen se pasa la barrera invisible de la intimidad.

Barrera que yo necesitaba traspasar, y Maria lo había entendido así.

Y por eso estoy a gusto con ella.

Y por eso repetiremos.

Y por eso yo continuaré sintiendo mi cuerpo erecto apoyado en el suyo, y estando a gusto, seducido por el deseo del cuerpo de ella.

Y por eso, porque ella sabe que yo lo preciso, y tal vez porque a ella tambien le gusta sentir mi deseo, volveremos a ir de viaje, volvere(mos) a calentarnos, volvere(mos) a sentir la urgencia del deseo, sin la necesidad de su terminación.

El deseo es el fin en si mismo.

O al menos, eso creia yo…

La “Maniobra Feli” o el misterio de la erección

Thursday, November 26th, 2009

Para entendernos, antes de empezar, aqui está la “Maniobra Feli”, después se explica en qué consiste:

Antes de la maniobra Feli

Antes de la maniobra Feli

Tras la Maniobra Feli

Despues de la maniobra Feli

Ya sabemos de qué hablamos? Pues adelante el post

El otro día me decía una amiga que le encanta ver, sentir, provocar la erección.

Me dice que el hacer empalmar a un hombre la hace sentir más mujer, más deseable y que realmente se emociona, se pone, se excita cuando consigue que algun amigo suyo haga la “maniobra Feli”. ¿y que es la maniobra Feli? le pregunté.

Pues Feli (Feliciano), me contestó, es un compañero de trabajo y a pesar de ello amigo mío :-) que tiene la erección fácil. Trabaja en el almacén, y cuando lo miro de cierta manera, me muevo de cierta manera, me rio de cierta manera, lo veo que, mientras me mira a los ojos, sonriendo, se mete la mano en el bolsillo y se reordena el paquete.

Y veo el bulto de su sexo en relieve, casi saliendose de los pantalones

Y me siento deseable, me siento mujer, me siento hembra por provocar el deseo en un hombre sin tocarlo

Bauticemos la reubicacion de la ereccion desde el bolsillo (seguro que todos nos hemos encontrado en la necesidad de hacerlo) como la “Maniobra Feli” en honor a la inspiradora de la ereccion (no) mostrada en la foto, y de la de Feli, involuntario protagonista.

A veces la Maniobra Feli resulta más escandalosa:

Aqui estamos nuevamente antes de la maniobra

Antes de la Maniobra

Aqui ya no queda más remedio que reubicarlo mejor, o comprarse una talla más de calzoncillos :)

Despues, cuando ya realmente hay que tomar decisiones

4. No nos conocíamos. En el Tatami, sexos sin GPS

Tuesday, June 30th, 2009

Me parecio que Carmen ya no estaba sorprendida, aunque era para sorprenderse. Yo, aunque cliente casi habitual, nunca me había encontrado en esta situación, cuando salimos, vestidos, del Cuarto Oscuro para entrar en la habitación del otro lado del pasillo, donde está el tatami, él ya esta sentado, apoyado en la pared, pantalones abiertos, con el falo como el asta de la bandera. Y ella ya se ha desnudado completamente. Tetas de pera, cuerpo de escándalo.
ramon
Carmen se sienta junto a el, y le pone la mano en lo que tan obviamente se ofrecía, no podía hacer otra cosa. O huir, como una Santa María Goretti, o sumarse a la acción.

Su compañera, nunca supe como se llamaba, va y me abre la hebilla del cinturón, sin una palabra, sin un cariño, me baja la cremallera, me quita los pantalones, como si fuésemos a destajo. Igual que Carmen no era una Maria Goretti, yo tampoco soy un San Tarscicio, así que me dejo. Mi erección le impide bajar los calzoncillos, lo logra finalmente, sonríe, echa mi ropa en un rincón y empieza a acariciarme.

La verdad es que nunca me habían desnudado en el tatami. Normalmente uno está vestido en el cuarto oscuro (a veces con la ropa hecha un guiñapo, pantalones en los tobillos, bragas de medio lado, pero vestido), y después, cuando ya se ha roto el hielo y han venido las ganas, pasa por el vestuario, deja la ropa y agarra una toalla que se pone (o no), para ir a buscar un lugar acogedor. Los paseos de estas parejas, toallas a veces en la mano como único atuendo, circulando entre las mesas del bar es lo que habia sorprendido a Carmen cuando entró.

Pero ahora la veía ya muy integrada, en un tatami casi en pleno lugar de paso de parejas que iban y venían del cuarto oscuro. Yo, situado entre Carmen y ella, alargo una mano y toco ora una teta frutal, dura como fruta en agraz, ora unos muslos en los que daba gana de hundir la cara y olvidarse de todo; tampoco Carmen me abandona, si no que timidamente se baja sobre mi cuerpo, levanta los ojos, me mira, y pregunta:

- ¿puedo?
- help yourself, you’re welcome.

y mientras me come Carmen por primera vez, yo una mano entre sus muslos, otra entre los de la desconocida, pienso que tengo suerte de estar alli.

- ¿tienes preservativo? insiste ella
- si, pero no me gusta follar en estos lugares, me gusta tocar, me encanta que me toquen, pero follar me parece un ejercicio demasiado intimo

Carmen, igual que ella, reparten el tiempo entre mi verga y la de mi compañero. Ya estoy deshinhibido, y pongo mi mano sobre la de Carmen, con lo cual le toco tambien a él. No parece desagradarle, pero sí a ella, que le pregunta:

- ¿nos vamos a dar otra vuelta?
- si. Tomás se sube los pantalones, ella, toma su ropa de una revolada y se marchan, dejandonos a los dos alli, desnudos en el tatami. Carmen y yo nos miramos, sorprendidos,

- que les pasa a estos?

pero bueno, tampoco estamos mucho rato haciendonos preguntas, estamos alli, ella y yo, desnudos, en un tatami, henchidos de deseo y de sangre. Paso la mano entre sus piernas, y me encanta su sexo.

withgps

Porque hay sexos y sexos. Hay sexos que son una abertura, una raja recta en el cuerpo de la mujer tipo plano constructivo, sección CC’ (clitoris a culo), sexos que mas parecen una cicatriz, en los que no existen referencias tactiles, sexos en que uno no sabe por donde anda, lisos, desreferenciados, sexos que precisan de GPS para ubicarse. Ojo, hablo del sexo en si mismo, la tenedora puede ser una persona encantadora, puede hacer el amor maravillosamente, hablo del aspecto estético visual, y táctil también. Y ahí no se puede hacer nada, si la mujer le ha tocado en el reparto el tener un sexo pequeño, monótono, rectilíneo como una carretera del Plan Badajoz, pues eso es lo que hay. Los dedos recorren estos sexos sin referencia, sin curiosidad, un poco perdidos, ignorando si van hacia adelante o hacia atrás y qué encontraran al final del recorrido. Son sexos lineales, carreteras que llevan del punto A al punto B, son, en resumen, sexos nórdicos. Que pueden ser interesantes, como algunas peliculas, por “determinados conceptos”

Pero insisto, no doy de menos a estas mujeres, pueden ser extraordinarias personas y maravillosas amantes, solo que, igual que hay personas que tienen una nariz pequeña, o unos dedos largos, pues las hay que tienen un sexo aburrido.

Otrosi, bien formado, que invita al recorrido

Otrosi, bien formado, que invita al recorrido. Asi es el de Carmen

Y hay otras mujeres que tienen sexos acogedores, con sus hitos miliares, sus localizaciones, sus labios prensiles que abrazan el dedo en la mas suave de las caricias, labios que conducen, casi con movimientos de reptil, hacia donde se unen en un abrazo encantador, labios que con un aplauso mojado nos llevan hacia la entrada en el cuerpo de la mujer, labios verdaderos, hinchados de sangre y savia. Asi son los labios, así es el sexo de Carmen, que recorrían mis dedos por primera vez, invitador, agradecido y, sobre todo, en ese momento, mojado.

No echamos de menos a la pareja extraña. Una mano entre los muslos de Carmen, mi boca en sus tetas, ella se deja hacer. Le pido que abra las piernas, me prosterno entre ellas, me bajo sobre su cuerpo. Objetivamente, la postura es un poco obscena, yo, arrodillado ante ella, el culo en pompa, una ereccion de caballo, comiendomela, mientras ella, incapaz de estarse inmovil ondula su cintura hacia mi boca.

Este es el momento que eligen dos o tres parejas para darse una vuelta por el local, y se quedan alli, completamente vestidas, de pie, mirando el cuadro vivo. Soy vagamente consciente que se acercan, pero me es igual. Aún así le pregunto a Carmen:

- vamos a un reservado?
- para qué ¿te molestan?
- no mucho
- a mi tampoco mucho, sigue

y seguimos.

Link al sweet and sticky tour

nota del autor: la verdad es que me ha divertido eso del estudio estético, que no funcional, de los sexos de las mujeres, probablemente escriba un post ampliandolo. Mientras, lectores y lectoras estan cordialmente invitados a dejar su opinion…

4. La Dakini. Cómo conocer al paciente de Masaje Tántrico

Tuesday, June 23rd, 2009

 

masajes-en-sevilla

Asi que con los pacientes desconocidos a menudo es preciso “navegar a vista”. Porque hay pacientes que no saben en que consiste el tantra, y se sorprenden que, en un momento determinado toque puntos erógenos que provoquen su erección. Y se avergüenzan de ello! Como si ello debiese constituir un problema para una Dakini Tantrica!

Mientras masajeo su cuerpo les infundo conocimientos, les enseño a diferenciar orgasmo de eyaculación… si son eyaculadores precoces les explico como masturbarse con más consciencia, enseñandoles los puntos que condicionan el “reflejo eyaculador” para que, precisamente, los eviten.

A menudo la eyaculación precoz tiene sus antecedentes en unas costumbres autoeróticas incorrectas, cuando la persona se masturba no por necesidad sexual, sino como acto reflejo, para escaparse por unos momentos del estress de la vida diaria; esa práctica deviene, con el tiempo, una actuacion compulsiva que busca una satisfaccion inmediata.

El tantra permite corregir estos “malos hábitos” (no hay criterio moral en esta palabra, son malos en cuanto afectan negativamente a las relaciones de pareja), actuando sobre su raiz inmediata. La raiz lejana, las causas profundas de esta necesidad pertenecen al ámbito de sicólogos, y el tantra no puede ni quiere sustituirse a ellos.
leg massage
Mientras sigo con mis manos.. mis movimientos envolventes. El paciente sigue boca abajo en la camilla, y ya empiezo a notar un cosquilleo en todo su cuerpo que se transmite al mio en forma de energia sexual. Les invito entonces a que muevan su pelvis, que abran su cuerpo, que abran su energía, les indico los puntos erógenos alrededor del ano y en el perineo…más de las dos terceras partes no los conocen, o bien son incapaces de aceptarlos como puntos de excitación por tener miedo a ser confundidos con homosexuales.

A veces me apartan la mano, o comentan: no, aqui no. Evidentemente, les escucho, no se trata de forzar situaciones incómodas. Lo que si puedo decir es que para asistir a una sesión tántrica hay que ir con la mente abierta, porque si la mente no está abierta es imposible abrir el cuerpo.

Si estos pacientes regresan a otra sesión (a veces se quedan como asustados, y supongo que en otra ocasión iran a gabinetes más “convencionales”, donde les harán una paja birmana en un plis plas) ya aceptan mi masaje, y saben que no existen zonas tabués.

Sigo con mi masaje… lubricando con aceite oriental todo su sexo, perineo y testículos.

Debo conocer el estado receptivo del paciente, que, recordemoslo, está tumbado con el vientre en la camilla, para saber si está preparado para darse la vuelta. Es un momento dificil para el hombre, que debe aparecer desnudo ante la masajista. Y es un momento dificil que depende de la persona, porque hay quien puede sentirse avergonzado de su ereccion, pero hay tambien quien puede estar avergonzado de su flacidez. Lo mejor es que sea el propio paciente quien solicite darse la vuelta.

Para ello deslizo una mano juguetona entre su cuerpo y la camilla, palpando su lingam. Si lo siento duro solamente preciso reforzar este estado acariciando sus testiculos y el borde de su ano. Noto al paciente incomodo, su pelvis que viene a encontrar mi mano, dejando mas espacio para su lingam y acercando su centro a mis caricias. Le pregunto:
ereccion1
- te quieres dar la vuelta?

y ya se la da él mismo, sin preocuparse de su desnudez erguida.

Si por el contrario lo he encontrado flaccido, trato de animarlo, con caricias mas orientadas, con presiones en su primer chacra (el pubis) para ver si logro la ereccion. Muchas veces las caricias combinadas en el ano, con aceite, y en el primer chacra, rozando el lingam tambien logran los resultados esperados.

Si no lo logro, no queda mas remedio que pedirle que se de la vuelta.

 

capitulo siguiente: la apertura del cuerpo

3. La Dakini. La Sesión y los Pacientes

Monday, June 22nd, 2009

legmassage2El masaje Tántrico es muy sensual y sensitivo y en él intervienen los 5 sentidos.

Lo primero es abrir los canales al paciente. Y qué son los canales? los canales son puntos energéticos conocidos y utilizados en las culturas orientales. Dicho a la occidental, lo primero es que el paciente se sienta tranquilo y relajado. Con estress, con prisas, con reloj no se pueden lograr resultados.

Para ello le pido que desnude y que se duche, por higiene primero, pero sobre todo, para lograr un primer estado de limpieza, para dejar fuera del recinto tantrico toda la contaminación, humos y prisas de la vida diaria. La ropa, la vida de fuera deben quedar en el exterior del gabinete de masaje.

Se trata que una primera preparación, tanto física como espiritual para lo que va a venir a continuación.

Una vez está el paciente desnudo en la camilla, con música preparada especialmente para el tipo de sesión que he seleccionado, empieza la sesión propiamente dicha, que es una fusión entre música, palabra, movimientos, y, cómo no, olores.

masajesen1

Olor de incienso, olor de aceites esenciales, olor tambien de las velas que suelen alumbrar tenuemente la escena.

Les acaricio empezando por la espalda, mientras les explico las diferentes sensaciones que van a notar. No es solo un masaje, no es solo caricia de mis manos, es todo mi cuerpo que en algunos momentos se acerca al suyo, para favorecer el intercambio de energia, para que ellos me traspasen como se sienten y yo pueda, eventualmente, corregir la sesión.

Porque, aunque tengo una clientela fiel, tambien hay pacientes que llegan a mi porque “alguien” (no saben quien) les ha hablado de mi, o porque me han “encontrado en Internet”. Hay que descubrirlo todo en estos pacientes, porque aunque hay muchos que, aunque hayan llegado a mi por casualidad, se conocen, conocen su cuerpo y lo que buscan. Tambien existen otros que dicen en la entrevista previa que no tienen erecciones sin Cialis, o que ellos controlan su orgasmo. En función de esto ajusto la sesión, los perfumes, la musica, los movimientos, y de pronto me encuentro con un lingam erguido antes siquiera de haber acercado mis manos, o con los signos inequivocos de un eyaculador precoz.

A veces eso es un problema, a veces no.

Aunque el paciente esté de espaldas a mi, mis manos deben recorrer todo su cuerpo. Los glúteos, el canal que los separa, dejando pasar mis dedos lubricados por su ano. Ahí ya tengo una primera señal,  si el paciente cierra las piernas, sé que será un caso dificil, si, por el contrario, instintivamente se abre como una flor, dejando fluir su energía, sé que la sesión será provechosa para ambos. 

Kundalini

Llego entonces al perineo, y a los testiculos, cogiendolos con ambas manos, notando su textura y su dureza, que me dice mucho del estado fisico del paciente.  Si no tienen tono muscular, si están caídos como fruta madura, si tienen una textura “gomosa” la sesión va a ser complicada, el paciente está flojo (no es que lo sea, es que yo no he sabido o no he podido levantar su energia sexual, y será preciso un mayor esfuerzo).

Claro, este tipo de contactos, manos bien lubricadas rozando, palpando la zona perineal (y perianal), suelen provocar una ereccion en el paciente. Y entonces, igual que antes con las caricias en la zona anal, hay pacientes que temen moverse para ponerse comodos, no olvidemos que estan con el lingam sobre la camilla, y ahora la erección les está presionando, y que se pueden sentir avergonzados de la situación.

Porque un masaje tantrico puede o no acabar en orgasmo, y hay pacientes que no quieren que acabe asi, es su decisión y yo, aunque no la comparta, la respeto.  Estos pacientes, a veces, no siempre,  son los que se sienten avergonzados de tener una erección en una camilla de masaje.

Y en cambio hay pacientes a quienes no importa mover un poco su pelvis, para colocar el lingam en posicion menos molesta,  momento que aprovecho para abrirles un poco las piernas, y alcanzar entonces con mayor facilidad tanto sus testiculos, como su perineo y su zona anal esa zona tan desconocida para tantos hombres, y tan sensible, la piel oscura y fruncida del exterior del ano… ese contacto es un punto dificil para muchos hombres, del cual hablaré mañana. 

Y cuando llego a este punto del ritual, cuando he palpado los testiculos, la zona perineal, la zona anal, ya sé qué orientación debo darle al masaje, si el paciente está preparado para aprender, para compartir su energia conmigo, para participar en un rito ancestral, si en cambio ha venido a probar el masaje tantrico porque la chica que hacia el birmano en otro gabinete estaba enferma, o si, finalmente, está muy lejos de estar preparado para recibir las enseñanzas de una dakini tantrica

link al capitulo de como conocer a los pacientes

6! De la necesidad del Final Feliz en el Masaje

Friday, May 29th, 2009

Total que notando la urgencia, se dedica un poco más al resto del cuerpo, con incursiones a mi miembro. Dos o tres movimientos de subida y bajada, y otra vez los huevos, el culo, otro roce… ya mi cuerpo es solamente mi sexo, no noto nada más que la sangre espesa circulando, los latidos de mi corazon repercutidos en mi pene. Llega a ser molesto, y al mismo tiempo placentero, es dificil explicar esta mezcla. Noto en una de sus caricias que se engarfian los dedos de los pies. Ella tambien lo nota, y sabe que eso es el prologo del orgasmo, y que mejor terminamos, ella su trabajo, y yo mi deseo, asi que de vuelca un poco mas de aceite en las manos, me aprisiona con una mano, con la otra acaricia mis huevos y el punto A (en algun lugar entre los huevos y el culo), acopla sus movimientos a los mios, mi cuerpo, mi pelvis involuntariamente va al encuentro de su mano, cuando ella la baja mi cuerpo sube, y se encuentran en el movimiento eterno, mientras su otra mano alterna posiciones.

chakras

Le miro la cara, concentrada en su labor, concentrada en sus manos sobre mi cuerpo, sonriendo si ve que la miro (a veces no es asi, depende, hay otras masajistas que cierran los ojos, siempre me pregunto si por educacion, timidez, afan de no molestar al paciente, o fantaseando en que se lo hacen a su novio), Tatiana no, mira sus manos que aprisionan mi sexo, los movimientos de mi cuerpo, los dedos de mis pies, con interés profesional, me explicaron que así puede ajustar el ritmo al orgasmo del cliente.

Ya se me cierran las piernas, noto que la tension acumulada del último cuarto de hora está pugnando por salir, y ella, que tambien siente la súbita tensión de mi cuerpo, hace un poco de presión en el chakra sexual, el naranja inmediatamente encima del pene.

Es inmediato, siento la subida del placer, todo mi cuerpo se tensa, para vaciarse en cálidos borbotones, lanzados sobre mi cuerpo los primeros, deslizandose por sus manos los últimos. Cuando mis espasmos han terminado aún no me deja, si no que con suaves presiones y lentos movimientos logra prolongar aun por unos interminables segundos el orgasmo, hasta que mis piernas se cierran y, casi sin querer, pongo mi mano sobre las suyas para que se quede quieta. Estamos asi unos segundos, yo recuperando el aliento, mientras unas ultimas gotas blanquecinas se escurren de mi pija. Ya no puedo más. Ella se separa suavemente, me limpia lo más aparatoso con un pañuelo, me tapa con una toalla de papel y me echa una mantita por encima.

” – quedate el tiempo que necesites, cuidado al levantarte, no te vayas a caer, cuando estes listo para ir al baño, da dos golpes a la puerta pero no salgas tu solo”

Y eso hago, me quedo unos minutos recuperando el aliento, sintiendo como baja el entumecimiento, como ya no siento ningun deseo, como estoy ya listo para aguantar otra semana con mis manos como unico acompañamiento

link al capitulo anterior

Y asi me quedé, tranquilo y relajado. La foto ilustra cómo cuánto, pero estaba fea para ponerla aqui, y tampoco soy yo, pero la dejo como un link para el que sienta curiosidad por saber qué foto iba :)

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