(y 4.) Colaboración: Sola en casa. (Haré una encuesta sobre este texto en unos días)
Friday, September 23rd, 2011
Mientras mi índice se mueve con soltura y absoluto dominio, amo y señor de mi culo, acerco la banana al clitoris, empiezo a frotar presionando levemente, oohh! Suspiro de placer, al cabo de unos minutos decido proseguir mi camino hasta el húmedo e impaciente coño, elevo aún más las caderas, primero acaricio la rajita con la punta de la banana, arriba y abajo, así durante un par de minutos hasta que impaciente separo mis labios mayores con la banada, estos agradecidos se pegan al látex como si quisieran abrazar la banana, introduzco solo la puntita, mi agujerito la recibe con gran placer, me quedo inmóvil. La banana y mi índice cubren mis dos agujeros, decido proseguir e introduzco suavemente la banana, poco a poco va abriendose paso a través de mi mojado coño, está tan húmedo y la banana untada con tanto aceite que se introduce con mucha soltura llegando hasta el fondo de mi excitada vagina, siento mi coño muy caliente, la banana se ha apoderado de mi interior, ha entrado toda entera y no puedo verla… Un hilito de saliva se escurre por la comisura de mis labios, mantengo un dedo aguantando la banana en mi interior, no quiero que se me escape, es mía! Mi coño está ardiente, segregando liquidos que lubrifican mi interior, me siento muy llena, que gustazo!

Cojo la cesta con las cerezas, previamente se han dado un auténtico “baño en aceite” … mientras con dos dedos abro el agujero del culo, empiezo a introducir las ricas y redondas cerezas con lentitud y mucha delicadeza, a medida que las voy introduciendo noto como se deslizan hacia dentro, una, dos, tres, otra, otra…así hasta que pierdo la cuenta y ya no caben más, noto mi culo relleno, prieto, la sensación es extraña pero el placer es indescriptible y sin poder resistirlo me corro de gusto….
Permanezco inmóvil durante unos minutos hasta que… quiero más!
Presiono el culo para que las cereza no se muevan de su sitio mientrás cojo otro condón, poco a poco, voy llenándolo con el resto de cerezas, me cuesta pues el placer de mi ano no me permite concentrarme… Al cabo de unos minutos consigo rellenarlo y anudo la obertura del condón, lo unto bien con aceite… mi perversa y calenturienta mente me lleva a abrir un poco más mi ya dilatada vulva y haciendo hueco junto a la banana introduzco el condón relleno de cerezas, despacito, el placer es cada vez más intenso y las pertuberancias que forman las cerezas me regalan un nuevo orgasmo.
Estoy prácticamente exhausta pero noto que mi garbancito sigue firme y muy colorado, está celoso y reclama mi atención, mis agujeros están al completo, lo acaricio con fuerza, el climax es total, cambio el movimiento de los dedos por la palma de la mano moviéndola con mucha rapidez hasta que empiezo a palmear fuertemente el crecido clitoris, cada vez más rápido y fuerte, el sonido del chapoteo de mis palmadas retumba por toda la habitación…. Estoy llegando a la cúspide, mis pies, piernas y muslos tiemblan y mi clitoris tremendamente agradecido palpita a ritmo cardíaco hasta que una corriente eléctrica sube desde mis entrañas y me corro con gran con intensidad. Poco a poco mi trasero se va relajando y percibo como las dulces cerecitas van saliendo una a una de su escondite.
Son las 5 de la mañana, he liberado todos mis agujeros, tengo sueño y lo último que pienso es : “si algún día me quedo sin trabajo, montaré un negocio, una frutería!!”
Habreis observado que este post cambia un poco el estilo. Me ha gustado porque es la vision de un hombre sobre el sexo de una mujer. Os preguntare en otro post que os ha parecido































