2. La estética púbica y pública. Conejos salvajes y conejos domésticos
Sunday, August 2nd, 2009Pues hablabamos el otro dia de la estética púbica, y de los felpuditos (que es como me gusta llamar al vello pubico) salvajes. Y comentaba que ahora se llevan mas peinados. Antes, hace años, cuando apenas eramos media docena los desvergonzados que practicabamos el naturismo en las playas, pues, simplemente, “eso” se dejaba natural, tal como aparece en esta foto:
Bien es cierto que esta foto no se corresponde a una foto robada en la playa, pero es que se me haria dificil en la playa decirle a una señora de felpudo frondoso: “por favor, señora, su conejo salvaje es una especie en extinción, déjeme por favor que le tome una foto, porque asi ya no se ven”, asi que pongo una foto mas sofisticada.
Pues entre un felpudo salvaje, y un sexo descafeinado, tal que este:

debiera existir, y existen, algunos intemedios.
No se vosotros, mis queridos pequeños saltamontes, pero a mi este sexo me parece mucho más frío que el anterior.
Creo – aunque todo es discutible – que el sexo en la mujer es más bonito, y, sobre todo, más excitante si incluye su dosis de misterio, sus sombras, sus valles ocultos, sus recovecos olorosos. Y nada mejor que un poco de sombra, que la luz y los taquigrafos rompen el misterio.
Si lo pone todo a la vista perdemos, los amantes del sexo femenino, las alegrias del descubrimiento. Ojo, no es que no me guste ver, me gusta ver lo que no voy a comer, lo que tengo en la cama me gusta descubrirlo de a poco.
Claro que el depilado tiene sus gracias, pero sobre todo por el acto de la depilacion en si mismo, el embadurnarlo todo con jabon (y si es posible – yo tengo una y os la dejo – con una brocha de pelos de tejon, que como sabreis es un animal de pelo muy suave, y cuya dieta se basa, sobre todo, en conejos – no, no es broma -), y entrarle con la Gillette. Cogiendo los pelitos, tirando de ellos, viendo como se abren los labios…
Recuerdo que estabamos probandolo una vez, y tuvimos que concluir la operación trás una parada técnica, que nos sirvió primero para gastar energía, y despues para recuperarlas.
Y es que era imposible el seguir, con las caricias de la brocha, con la espuma, con el roce de la cuchilla sobre su piel, con el miedo a hacerle un corte. Yo ya lo intentaba, con toda mi maldad, para poder restañar luego la sangre con la boca, pero ¡ay! las cuchillas actuales son a prueba de movimientos espasmodicos.
De todas maneras, no recomiendo mucho el uso de la cuchilla, porque los pelos que salen ahi a los pocos dias molestan y pican, tanto al que los lleva puestos, como al que se acerca a ellos.
Tras una depilación con cuchilla hay que olvidar el cunnilingus por unas semanas.
O no, que habrá gente que le guste
Asi que como podría ser el sexo ideal? suponiendo que existan ideales. Pues, evidentemente, hay gustos, y a mi me gusta a lo mohicano, que es la vertiente extrema de la depilación brasileña, se deja solo una tira de vello en la prolongacion del sexo.








