(3.) El Círculo Púrpura
Tuesday, November 8th, 2011
Y en la cena siguiente aparecieron dos bandos, las mujeres, que se inclinaban por la mística del sexo, el sexo como herramienta de mejora de las relaciones, de fusión de la pareja, un sexo, hasta cierto punto “espiritual”, y el de los hombres, del sexo como descarga. Ellas querían analizar la transcendencia del sexo, analizandolo en privado con su pareja, ellos querían practicarlo, y (ya que estábamos todos interesados en lo mismo
) de ser posible en grupo, aqui y ahora.
La discusión iba subiendo de tono, una reunión de 20 personas con intereses contrapuestos, tratando de determinar dónde se quiere ir, y sin un líder claro deriva rápidamente en un cafarnaum.
Me sorprendió, debo decirlo, incluso las discusiones internas entre parejas, allí donde se ve que uno de los miembros ha ido de acompañante del otro, pero que no esta convencido (curiosamente, mas bien ellos). La cena se iba calentando, una pareja se marchó sin esperar el segundo plato ya que el pilló un ataque de celos. Las posiciones no se decantaban,
avanzabamos a trompicones, sin una meta clara. Yo era el organizador, pero no deseaba erigirme como líder, ya que no era, allí, mas que el catalizador de una reunión en la que nadie sabia que podia salir. Eso me cambiaba, claro, de las reuniones de trabajo, con agenda y objetivos, y estábamos, todos, avanzando en vías desconocidas. Como dicen los franceses, estábamos “pedaleando en la choucroute”
Ahora, transcurridos algunos años ya, y cuando quien mas quien menos que este interesado sabe algo de tantra, y ha oído hablar o ha leído algo sobre las teorías orientales sobre el sexo, del sexo como vía de conocimiento personal, hubiésemos ido más pistados. Pero entonces todo ello para nosotros era, prácticamente, “terra incógnita”.
Las mujeres del grupo, sin ser muy conscientes de ello, se inclinaban al estudio del sexo como perfeccionamiento de la relación, los hombres deseaban en cambio el perfeccionamiento de la técnica sexual. Decidimos, vista la falta de acuerdo, es determinar qué temas nos interesaban, y seleccionarlos por votación.
Se fijo el mecanismo, primero, la pareja actuaba conjuntamente, los dos miembros debían “trabajar” (si se puede llamar trabajar a realizar estudios sexuales) juntos, y los grupos podían ser, como máximo, de tres parejas. Quedamos que durante un mes, cada grupo trabajaba por separado su tema, y nos reuniríamos al mes siguiente para analizar donde estábamos, qué se había hecho, y fijar los pasos siguientes.
Se fijaron como posibles temas:

- la lenceria
- los olores y los perfumes
- hacer el amor con amor es distinto de follar?
- el ciclo del deseo
- las fantasias
- técnicas de masaje sensual
- la dominacion/sumision
- el exhibicionismo
- ¿el sexo resuelve conflictos o los tapa?
- por que en las pelis porno las actrices llevan botas?
- el fetichismo
y procedimos a votar los tres temas que iban a iniciar las andaduras del Círculo Púrpura. Había un voto por pareja, precisamente para reforzar el concepto que la unidad era la pareja (y evitar celos). Primero se votaba, y seleccionados los tres temas, cada pareja elegía dos, su preferido y aquel en el cual no iba a participar.
Se procedía entonces a la selección de participantes, se tomaba un tema, y se abrían papeletas hasta que saliese la pareja elegida. Una vez se tenían las tres parejas líder, una por grupo, las otras dos parejas se fijaban a suertes, dentro de las que no le habían puesto el veto al tema.
Continuará






























