(5.) Encuentros
Tuesday, April 19th, 2011
Me puse encima de ella, sin preservativo, en vivo, me hundi en sus profundidades mojadas, y no bien me habia empezado a mover, una mano me empezo a acariciar los huevos, el culo, el perineo, el sexo cuando entraba y salia de su cuerpo… cualquier hombre que se haya encontrado en esta tesitura sabe que asi es muy dificil resistir el orgasmo… yo entraba y salia de ella, pero solo sentia las manos que me acariciaban, olvidado ya del cuerpo de ella, solamente esperando cual iba a ser el siguiente movimiento…

sentía sus dedos que me aprisionaban, haciendo mucha mas presion de la que podia hacer ella, mientras yo me movia a compas, pendiente de no perder esos dedos, moviendome suavemente para que llegasen al punto mas dulce, alli donde esta el frenillo, y rogando que no se les ocurriese cambiar de lugar… era mas de una persona, una la tenia situada, otras manos me acariciaban el perineo, y aun otras iban acercandose al culo… solo estaba pendiente de ellos, no bien llegaron ya no traté de resistirme a la inundacion que me poseia, y me vacié en Blanca, brindando mis contracciones a todas aquellas manos que me rodeaban…
Me quede inmóvil, recuperando la respiración, mientras Pedro ponía a Blanca otra vez con el vientre apoyado en el tatami, y la penetraba por detrás… ahora si sabia yo que lo estaba haciendo, veía su verga bombear entre los muslos de Blanca, lo veía moverse dentro de ella, quería devolverle la jugada, quería sentir su cuerpo tensarse a medida que se acercaba al orgasmo… le acaricie los huevos, tome su pene (grande, por cierto), entre mis manos, y mientras el se movia, y yo notaba la fuerza de su penetración en mis dedos, yo hacia la presion justa…
y le sucedio lo que a mi… en medio minuto, sin preaviso, con un rugido, se corria, cayendo por sorpresa encima de Blanca. Por su grito supuse que le habia sucedido algo, que se habia hecho daño, pero no, al correrse aulló como un animal herido, como una mujer. Fue tan súbito que senti frustrado, porque me gusta sentir las diferentes fases del placer que provoco, la aceleracion del ritmo, de la respiracion que me avisan que en un momento llegaran los espasmos… y aquella vez, nada, ni una pista. Probablemente es que le supo mal correrse tan rapido, y el primer sorprendido fue el, tratando de evitarlo hasta el ultimo momento. Aun asi, pense que eso le habia sucedido gracias a mi, y que en todo caso, le habia devuelto la pelota.
Blanca: Lo que no sabíamos era cómo iba a gritar Juan cuando llegara, algo descomunal, aunque me lo creí más que a la chica de antes (llevaba mucho tiempo excitado).
y como siempre hacemos los hombres (hacen, podriamos decir, como saben los lectores del blog) ya le pillo la prisa por marcharse… nos pregunto si queriamos ir al jacuzzi, pero no quisimos, y nos quedamos alli, Blanca y yo, en el tatami que mientras se habia ido llenando de gente…
Estábamos en el tatami, Blanca y yo, solos… un poco mas alla habia dos parejas, follando, por separado pero en la misma postura, la chica encima, cabalgando al chico. Se lo estaban pasando bien, aparentemente, y ahora fue ella quien me preguntó:
- quieres verlos?
- bueno, dije yo (decididamente, no ibamos a discutir)
y nos acercamos, reptando por el tatami, a la otra pareja
(continuará… y termina en el próximo capítulo, que hay mas en el tintero)



















