y 5. El Yoni Massage
Monday, May 10th, 2010Antes de nada, deciros que he preparado una galeria fotografica con las fotos que me gustan, y otra con las fotos que me ponen. Cada dia añado fotos, asi que si volveis otro dia la encontrareis cambiada
Teneis ya dos dedos dentro de ella, inmóviles. La otra mano, abierta primero, la teneis en el segundo chakra (es decir, en castellano castizo, alli donde acaba el felpudito
. Os estais quietos, concentrados y en silencio, tratando de sentir el pulso en la vagina, de sincronizar las respiraciones.
El yoni massage se puede hacer en cualquier posicion, ella tumbada de espaldas, o del reves, con el vientre en contacto con la cama, o a cuatro patas, o de pie. Lo que es importante es la posición en la cual vosotros podeis alcanzar comodamente el segundo chakra. Y como habrá que hacer algo de presión, mejor es que ella esté de espaldas.
Aprovecháis para tener unos segundos de introspección. Las disciplinas orientales sugieren que se solicite permiso al Ser de ella para que se abra. No discuto su utilidad. Si creo que unos momentos de detención (meditando o sintiendo) son convenientes.
Permiten el cambio de plano, de un plano epidermico a un plano interior. Este cambio de plano es la esencia, es lo fundamental en el yoni massage.
Y ahí empieza el yoni massage.

Teneis dos dedos dentro de ella, poneis la mano izquierda, abierta, en el segundo chakra y empezais a mover los dedos, buscando una zona un poco mas rugosa, un poco hacia dentro, del lado del vientre de ella. Esta zona se suele sentir al tacto.
Al poco tiempo sentireis que su pelvis se mueve hacia vuestra mano abierta, no acompañais su movimiento, más bien aumentais la presión, como si quisieseis que vuestra mano y vuestros dedos se juntasen. La presión no debe ser incómoda, pero debe ser consistente.
Actuais sin hacer mucha fuerza, pero tampoco como un masaje sensitivo, eso ya depende de cada mujer.
Hay mujeres que desean una presión fuerte, incluso a veces es conveniente cerrar el puño que está en el segundo chakra, a veces, simplemente, es mantener ahi la mano, de tal manera que sea ella quien se apoye y regule la presión que necesita.
Probablemente, si ella no está acostumbrada, os rogará que os detengáis, ya que la sensación que está sintiendo es lo mas parecido (supongo) a un orgasmo masculino, previo a la eyaculación, que son unas ganas irreflenables de ir al baño. Los hombres sabemos por experiencia que no es eso, las mujeres neofitas pueden no saberlo… y puede ser, también, que deban ir al baño, puesto que la presión se ejerce sobre la vejiga, De ahí que sea conveniente que antes de empezar se hayan tomado las precauciones… si, suena un poco frio, pero desde luego es mejor que ella pase por el baño antes que durante. Y, adicionalmente, bueno es que haya un par de toallas dobladas encima de la cama, ya que a veces se produce el amrita.
Bueno, si ella ya sabe lo que es os dejará seguir, y si no, pues depende… son asuntos delicados y nadie debe pasar un mal rato. Yo he encontrado mujeres que tenian amrita, otras que no lo tenian, y otras que tenian una emisión de orina… no tiene mas importancia, pero mejor es estar preparado.

Si no deteneis el movimiento de los dedos, ella va a encadenar un orgasmo con el otro. Y tambien os va a inundar la mano que teneis dentro de ella (de pronto la mano, que tiene los dedos juntos y mira hacia arriba, formando un cuenco, se llena de un liquido (muy liquido, no como el semen) el amrita, o bien, incluso, va a emitir el amrita en forma de chorros. Muchas mujeres (yo diria casi una de cada tres) no quieren seguir, y se van al baño… no se puede evitar, yo entiendo que puedan no estar comodas si tienen la sensacion de que van a mojar la cama (de ahi la conveniencia de hacerlo sobre una toalla), pero las otras disfrutan de la sensacion. Enlazan orgasmos como si se diluyesen en el sexo, hasta decir basta.
Y cuando terminan, es importante detener la presion de la mano, y el movimiento de los dedos, dejandola recuperar la respiracion, con la mano y los dedos inmoviles, acompasando nuevamente las respiraciones.
Pero no solo es una experiencia sexual, ser capaz de brindar este placer, mientras uno no lo obtiene, es una muestra de amor, o al menos de respeto por el cuerpo de la mujer


















